Los manifestantes comenzarán a concentrarse desde más temprano en distintos puntos del centro porteño para luego marchar hasta la Plaza de Mayo. Las columnas de sindicatos y organizaciones adheridas a ambas CTA, que incluye a los docentes de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) -su secretaria general Sonia Alesso viajaba anoche desde Santa Fe para encabezar la movilización- se reunirán a partir de las 15 horas en la intersección de las avenidas De Mayo y 9 de Julio.

Los sindicatos de la CGT agrupados en el MTP ‘Saúl Ubaldini’ lo harán a partir de la misma hora en Diagonal Sur, a la altura del Monumento a Roca.

En tanto, la adhesión al paro de las organizaciones sindicales que participan de la convocatoria tendrá distintas modalidades, de acuerdo a lo resuelto en el seno de las mismas. El paro se hará sentir entre los estatales y los docentes -de escuelas públicas- bonaerenses y porteños, que al igual que los profesores de las universidades nacionales completarán una huelga de 24 y 48 horas, como en el caso de los maestros de la provincia de Buenos Aires.

Los trabajadores del subterráneo de Buenos Aires cumplirán un paro de dos horas al comenzar la jornada (de 5 a 7 de la mañana). Mientras los sindicatos nucleados en el MTP ‘Saúl Ubaldini’ harán un cese de actividades para garantizar la concurrencia de sus afiliados a la marcha.

Durante la conferencia de prensa en la que las organizaciones ratificaron la convocatoria se expuso que la misma “tiene como objetivos exigir el cese de los despidos en el sector público y privado, la inmediata convocatoria a paritarias libres, defensa de la industria nacional, trabajo argentino y en contra de las libres importaciones y respuesta concreta a las justas demandas de los compañeros y compañeras docentes”.

Allí, también se salió al cruce de las acusaciones sobre las supuestas intenciones “desestabilizadoras” que desde el Gobierno le atribuyen a los paros y movilizaciones. “Nosotros queremos que este gobierno termine su mandato. Es más, si este gobierno de pronto decidiera no terminar su mandato, seríamos nosotros quienes exigiríamos que ese mandato se complete. Queremos la democracia y la defendemos. Por eso pedimos la libertad de Milagro Sala, porque Milagro Sala presa, es negar la democracia”, dijo Yasky y le reclamó al Gobierno “basta de soltarle la mano a los autoritarios y violentos para emprenderla contra los jóvenes pobres, humildes, de los barrios más castigados por la crisis”.

El frente por la libertad de Milagro Sala también será parte de los movimientos sociales que se sumaron a la marcha de hoy.

Las CTA fijaron la fecha de su protesta cuando aún la CGT no había resuelto el día en que convocarían a un paro general, que luego convocó para el 6 de abril. “Lo del 30 no es en contraposición con lo del 6. Son medidas complementarias, que en momentos críticos como vivimos en nuestra Patria, con un ajuste tremendo, con una política de ataque terrible a los sindicatos que estamos dispuestos a luchar; con políticas del gobierno nacional, de Buenos Aires y otras provincias, que apuntan a demonizar la lucha de los trabajadores de la educación”, sostuvo Micheli.

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