noviembre 7, 2017 Categoria: Sin categoría

Taller de Medios de FSP y COPPAL: No Hay INdepeNdeNcIa SIN comuNIcacIóN democrátIca

 

Compartimos las ponencias del Taller de Medios de Comunicación Social que,  auspiciado conjuntamente por FSP y COPPAL, tuvo lugar el 12 y 13 de octubre en CABA.

 

No Hay INdepeNdeNcIa SIN comuNIcacIóN democrátIca

 

 coppal foro SP

 

 

Prólogo

Francisco Cafiero

 

Lic. Francisco Cafiero

Dirigente peronista, Vicepresidente de la COPPPAL. Presidente del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China. Docente de la Universidad Nacional de Lanús. Ex subsecretario de ges- tión y articulación institucional del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Licenciado en Relaciones Internacionales. Licenciado en Geogra- fía. Master en Relaciones Comerciales Internacionales.

 

 

Es fundamental que los partidos políticos y los movimientos sociales ocupen un rol cada vez más protagónico y comprometido con la integración regional. Son instituciones y organizaciones que representan a distintos sec- tores e intereses de la sociedad, y como tales, los puentes entre los pueblos.

La integración es un camino difícil, requiere que sepamos y entenda- mos más de todo el conjunto de la región. Es además, la respuesta más contundente que tenemos para hacer frente a las asimetrías y problemá- ticas que impone el mundo globalizado hoy. Para ello es importante que quienes pertenecemos a las instituciones políticas y partidarias elabore- mos y llevemos adelante agendas comunes para abordar los múltiples de- safíos que hay. En tal dirección, y pensando en una temática puntual, se propuso organizar entre el Foro de San Pablo (FSP) y la Conferencia Per- manente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL) un encuentro sobre medios de comunicación en América Latina.

Siento un orgullo especial porque el mismo se haya desarrollado en Argentina, y particularmente en la Ciudad de Buenos Aires; pero sobre todo, porque es la primera vez que estas dos organizaciones continenta- les organizan un encuentro en común.

Durante dos días especialistas de distintas fuerzas de la Patria Gran- de y de universidades, compartieron sus experiencias y conocimientos. Entre los interrogantes planteados quedan certezas y dudas acerca de las herramientas para la comunicación y los medios: ¿Qué sabemos de los medios de comunicación? ¿a quienes responden? y ¿Cuáles son sus intereses?; ¿Qué rol cumplen las redes sociales hoy? y ¿Cómo hacer un uso correcto de ellas desde la política?

En ésta publicación hay aportes necesarios para una mejor interpre- tación de los medios de comunicación, y para el entendimiento y uso de las redes sociales. Estimo que éstos deben ser de lectura obligatoria para todas las fuerzas políticas que conforman el FSP y la COPPPAL.

La región vive tiempos complejos, y atraviesa una coyuntura política- mente  difícil para quienes formamos  parte de los movimientos  políticos e instituciones partidarias que compartimos valores e ideas de una Patria Grande, justa, libre y soberana. Compartir experiencias, conocimientos, y apelar a la formación es un camino interesante para ir unidos superando los mismos desafíos y problemas que tenemos en distintas partes de la región.

 

“No hay independencia sin comunicación democrática”

Jorge Drkos

Dr. Jorge Drkos

Coordinador del taller de Medios de Comunicación del FSP ; Dipu- tado y Senador por Buenos Aires (1989/2003) Presidente de la Comi- sión de Medios de Comunicación en ambas Cámaras; Vicepresidente de la Asamblea Constituyente de Buenos Aires (1994) ; Ministro Plenipo- tenciario de la Cancillería Argentina (2004/2015); Secretario Ejecutivo Adjunto COPPPAL

 

 

El Taller de Medios de Comunicación Social fue conformado en la Ciudad de México en el 2015. Desde su inicio, entre los objetivos plan- teados por sus integrantes, se dio prioridad al desarrollo de diversas ac- tividades tendientes, a fortalecer y estimular el debate sobre el rol que cumplen en nuestras sociedades.

La falta de pluralidad, la necesaria democratización de la palabra, el uso y abuso de las redes sociales, las nuevas tecnologías y la concentración me- diática necesitan una legislación antimonopólica. Estos temas, intentan ser un punto de partida para debatir qué papel deben cumplir la política y los medios de comunicación social.

Los grupos mediáticos concentrados en la Argentina y como sucede en el resto del Continente se han convertido en factores de poder insos- layables, sobre toda a partir de la década del 90. Han construido, con la complicidad y complacencia de los gobiernos de derecha, verdaderos monopolios de la tergiversación. Configuran una realidad y construyen una subjetividad que termina colonizando a la opinión pública. Desde allí desestabilizan, crean condiciones para gestar los denominados “gol- pes blandos” como fue el caso de Manuel Zelaya en Honduras, Fernan- do Lugo en Paraguay y Dilma Rouseff en Brasil.

Los relatos falsos, las conspiraciones, la construcción de climas de acusación y deslegitimización contra los funcionarios. Una manifiesta hostilidad, incentivando el odio y la agresión, impulsando falsas con- frontaciones van generando condiciones para que las victimas terminen apoyando a sus victimarios. Estas y otras sutiles acciones van generando y dando sustento a modificaciones en el comportamiento de nuestras comunidades, que se han convertido en sociedades en riesgo.

Esta manipulación del pensamiento, contiene como uno de sus ob- jetivos centrales deslegitimar la política y por ende a las acciones de los Gobiernos de izquierda, progresistas o populares que surgieron a partir de 1998 con la elección del Comandante Hugo Chávez Frías. La suges- tión, la reiteración de mensajes negativos, hacen que estos medios, de- liberadamente, muten la libertad de expresión, en libertad de agresión.

Muy lejos quedo la “verdad”, la pluralidad, el disenso, ante esta expro- piación de la palabra a la que nos fueron llevando la concentración de los medios de comunicación, hace necesario que el Estado intervenga, que los partidos políticos, sus dirigentes y militantes nos capacitemos para defender y garantizar la pluralidad de voces, que se generen instrumentos legales de control y equilibrio para que la distribución de la palabra sea también distribución de la riqueza.

Cuando no existe una fuerza política que se convierta en polea de transmisión entre los que conducen y las masas, a la realidad siempre la explican los medios masivos de comunicación en función de sus propios intereses, afirmo Marcelo Koenig , por eso es fundamental que seamos capaces de contrarrestar esta fenomenal maquinaria para dar la disputa en la creación del “sentido común” en cada una de nuestras sociedades.

En este marco se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires el 12 y 13 de octubre del 2017 el Taller de capacitación y formación “No hay indepen- dencia sin comunicación democrática” auspiciado  conjuntamente  por  el FSP y COPPPAL. Estuvieron presentes compañero/as de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Venezuela, Uruguay y de Argentina.

El jueves 12 se compartieron las intervenciones teóricas de Carlos Borgna: Coordinador de la Red de Comunicadores del Mercosur ; Pe- dro Lanteri ex Director de la Radio de las Madres de Plaza de Mayo e integrante de la Coalición por una Comunicación Democrática y del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina; Gabriel Mariotto: impulsor de la Ley de Servicios Comunicación Au- diovisual en Argentina, Diputado del PARLASUR , ex vicegobernador de la provincia de Buenos Aires , Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora . Fernando Buen Abad (México) quien no pudo estar presente, porque fue invita- do como acompañante en las elecciones a Gobernador de la República Bolivariana de Venezuela, a pesar de ello , no quiso estar ausente de esta compilación y sus reflexiones son incluidas en esta publicación.

El viernes 13, se llevaron a cabo los dos talleres de capacitación a cargo de Sergio Arria (Venezuela) colaborador del Centro Universi- tario para la Información y formación Sean Mac Brides de la Universi- dad Nacional de Lanús y de Gerardo Girón: Lic. en Ciencia Política de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), Director general de la Asociación Nacional de Politólogos de Argentina (ANAP) y dirige el Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos sobre China (CLEPEC) .

Asimismo, cabe destacar la importancia del posterior debate e inter- vención de los asistentes y agradecer a todo el equipo de organización que con su trabajo y colaboración permitieron que este Taller, intente ser un aporte, para quienes están preocupados e interesados en el rol de los Medios de Comunicación Social en nuestros países.

 

Agencias de ¿“Noticias”?

Industrias de la “pos-verdad” y la “plus-mentira”

 

Fernando Buen Abad Domínguez

Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

Director del Centro Universitarios para la Información y la Comuni- cación de la Universidad de Lanús, mexicano de nacimiento, especia- lista en Filosofía de la Imagen, Filosofía de la Comunicación y Crítica de la Cultura. Es Director de Cine egresado de New York University, Licenciado en Ciencias de la Comunicación Master en Filosofía Políti- ca y Doctor en Filosofía. Asesor del Centro de Investigación Aplicada en Recursos Audiovisuales CIARA. Ha impartido cursos de postgrado y conferencias en varias universidades latinoamericanas. Ha obtenido distinciones diversas por su labor intelectual.

 

Todas las aberraciones imaginables para deformar la realidad y linchar mediáticamente a las luchas sociales, tienen una fuente bur- guesa generosa en las “Agencias Internacionales de Noticias”. Se lla- men como se llamen. Aunque  tienen fachadas mercantiles distin-  tas, su dispositivo ideológico (falsa conciencia) es exactamente el mismo. Operan con premeditación, alevosía, ventaja e impunidad pública trasnacional. Con la dictadura del negocio informativo y la concentración de la información las empresas se han convertido en un oligopolio con el 90 por ciento del mercado dominado por 6 em- presas principalmente: Bertelsmann, Disney, General Electric, News Corporation, Time Warner y Viacom.

Se barnizan con “credibilidad” de mercado gracias a su complicidad con la ideología de la clase dominante y se hacen rentables gracias a todos los artilugios monopólicos ilegales. El colmo es que se infiltran por todas partes y que (no pocas veces) imprimen su influencia deformante en es- pacios que, en apariencia, no comparten su lógica. Hay casos a raudales.

Desde 1945 y hasta el año 90, el 80 % de las mercancías informati- vas provenía de 5 grandes agencias: dos norteamericanas, Associated Press (AP) y United Press International (UPI); una británica, Reuters; una francesa, France Presse (AFP) y una soviética, TASS. Entre ellas, AP y UPI. Las 5 empresas de mercancías de noticias internacionales, se fusionaron bajo el imperio de los servicios de noticias a la radio, la tele- visión, el cable y la televisión por satélite. La verdad ya no importa, sólo importa la mentira que seduce, ilusiona, narcotiza y vende.

Operan con impunidad e impudicia. Las 10 agencias más podero- sas hoy: 1.-Reuters creada en 1851; vende “información” en más de 20 idiomas. 2.-Agence France Presse, la más antigua, 1835, de París ven- de en 110 países. 3.-Associated Press de USA creada en 1846 comer- cia información en 5 idiomas. 4.-ANSA italiana de 1945 vende en más en 74 paises. 5.-United Press International, yanqui también de 1907 6.-Press Association del Reino Unido. 7.-Xinhua News Agency de Chi- na, 107 oficinas en el mundo. 8.-Europa Press de 1957 de España. 9.- RIA Novosti creada en 1941, rusa. 10.-Interfax Information Services Group comercializadora rusa fundada en 1989. Las agencias comercializadoras de “noticias” se convirtieron en “cliché” fabricantes de información-mercancía de carácter internacional que son compradas por “medios nacionales”. Son negocios que venden lo que fabrican como “hechos” o “noticias”, a sus clientes o “abonados”. No tienen capacidad sistemática de análisis crítico de la realidad ni son “objetivas” ni veraces en la información que venden siempre plagada con los matices ideoló- gicos de la empresa comercializadora. Son, por ejemplo corresponsables de las peores canalladas fabricadas por la SIP.

Las agencias mercantilizadoras de información son consecuencia de la expansión del capitalismo y su ataque a la clase trabajadora, inclu- so con las “nuevas tecnologías”. Semejante tarea exige la supresión de las barreras regulatorias de información, y contenidos culturales, para garantizar la libre circulación de las “mercancías noticiosas” y vender sus “productos informativos” cargados ideológicamente con cobertura mundial. No es un negocio entre “amigos”, es una guerra monopólica que tiene por base un “todos contra todos” internacional. Hasta los años 90 Time Warner y Disney, controlaban el 15% del mercado internacio- nal hasta 1990, y ya en 1997 lograron el 30-35 %.

Los resortes ideológicos:

Es necesario intervenir en los flujos mundiales de la información, es decir, en su modo de producción, sus relaciones de producción y su se- mántica colonialista. Urge un Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación (NOMIC). Democratización de la producción, distri- bución y consumo de la información a nivel global y proponer cambios profundos en las fuentes de redacción, en la sintaxis y en los sujetos de la enunciación. El nuevo territorio que hoy dominan los negocios de las noticias internacionales, está ampliamente globalizado, es enorme y tiene por base el poder económico, político, social.

Se ensayan, paradójicamente, todas las formas de la censura más so- fisticada. La concentración de agencias y “pequeñas empresas” infor- mativas “satélite” en los llamados “países centrales” y la escases de ellas en países llamados “periféricos” tiene efectos severos en la dependencia informativa, en el perfil de lo informado y en la orientación ideológica que transita, sistemáticamente, en las venas de cada “noticia”. Dejan ver lo que “conviene” incluso cuando parece inconveniente, es decir, aquello que se informa porque se trata de un juego de “espejos” altamente sofis- ticado a pesar de su apariencia rudimentaria poco profesional.

El alcance de semejante poder de concentración monopólica, de lo que algunos autores ya caracterizan como la de la riqueza informativa y de las herramientas de producción y de divulgación, ha venido ge- nerando estragos culturales severos en el campo simbólico de los des- tinatarios o usuarios de esa información industrializada. En primer lugar la cultura de la competencia de mercado como “alma mater” de la información y, en segundo lugar, la cultura de la uniformidad. Esa situación ya ha generado un formato autoritario en el flujo informativo y ha creado una red de influencias ideológicas en las que se multiplica el poder de las agencias más allá de su carácter de sólo vendedoras de noticias. Algunos creen que su dependencia de las Agencias de Noticias es un signo de status o de “proximidad” cosmopolita con los poderes reales o con la dominación de conciencias. Mientras linchan mediáticamente a los líderes sociales.

La industria mundial de la producción de “información” en manos de las “Agencias de Noticias” ha constituido una derrota cultural y comuni- cacional inmensa, especialmente en América Latina donde han operado como medios golpistas auxiliares de la anti-democracia. El caso Chileno es emblemático tanto como la ofensiva brutal contra Cuba y Venezuela. Deberían ser, las “Agencias de Noticias”, una gran victoria de los pueblos para informarse de sí y de otros con libertad y profesionalismo pero, una vez más, como en muchos otros casos, el lastre ideológico latifundista y la práctica mercantil monopólica reducen la jerarquía histórica de la información, y su dialéctica humana, a mercancías desechables. Basura

 

La lucha por la ley de servicios Comunicación Audiovisual y la situación actual en Argentina

 

Mariotto

Lic. Gabriel Mariotto

Periodista y docente universitario, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamo-   ra; Impulsor de la Ley de Servicios Comunicación Audiovisual en Argentina, Presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Co- municación Audiovisual (AFSCA), encargada de regular los medios de comunicación. Vicegobernador de la provincia de Buenos Aires 2011/15, Director, productor y guionista de películas: Padre Mujica, Perón Vuelve, A cielo abierto, Operación Walsh entre otras actual- mente es Diputado del PARLASUR.

 

 

La Argentina recupera la democracia en el año 1983 y heredamos, entre todas las tragedias,  una ley de medios de la dictadura militar  que convivió con nosotros veintisiete años. Avanzamos mucho en los gobiernos de Néstor y Cristina, como nunca. Hace poco se cumplie- ron siete años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual pero en esos veintisiete años de democracia, convivimos el Decreto ley 1.880 . Por supuesto anacrónica, represiva, censora; aún así la cultura popular pudo gambetear y surgieron en los años 86/87 con mucha fuerza, emisoras de baja potencia que fueron ámbito de resisten- cia cultural muy importante, muy genuinas, muy participativas, donde no sólo el concepto sino también el formato pudo ensayarse para llegar de la mejor forma con la música, la poesía, la opinión, el radioteatro con lo que no se escuchaba en las FM del sistema. No me cabe duda que ese fue el embrión junto con los gremios de comunicación y de  las universidades. Embrión que sirvió para generar el texto de la Ley 26.522, que fue un acierto en la forma que se llevó adelante.

Se construyó de la forma más plural, en foros, recorriendo todo el país. Ese formato permitió que la discusión sobre la comunicación llegara a la mesa familiar. Había algo que impedía que avanzaran los más de setenta proyectos de ley presentados en todos esos años en el Congreso, quien la impulsaba recibía la estigmatización de parte de la opinión del medio con- centrado y sobre todo el medio monopólico se encargaba de especificar sobre que carriles transitaba la ley en cuestión y entonces la hacían bolsa. La única forma de romper esa trama destructiva, fue caminar en foros y dis- cutir mucho, recibir aportes sobre un texto prefijado, reviendo y recibiendo aportes de toda la ciudadanía, eso hizo imparable la Ley. Creo que hay que aprender no sólo de la Ley de Medios y adoptar que las leyes  centrales de nuestros estados tienen que debatirse. Ese formato es realmente muy fortificador del texto y permite llegar a todos los ámbitos. Por eso fue una ley interesante, importante que costó muchísimo sancionar, pero que tuvo el coraje de Cristina Kirchner, de subrayar que aunque fuera lo último que iba a hacer, no había venido a calentar sillas sino a arremeter contra esos poderes que hacen más chiquita la democracia.

Sin Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no hay demo- cracia posible, porque lo estamos padeciendo hoy, una vez que el go- bierno de Mauricio Macri derogó por decreto de necesidad y urgencia los aspectos centrales de la ley, sobre todo con lo que tenía que ver con la desmonopolización. Creo que Ernesto Samper como Presidente de UNASUR, dijo que los poderes facticos sobrevuelan los territorios,  los cielos de la Patria Grande. Medios de comunicación concentrados y poder judicial operando en forma sistémica.

Es muy fácil detectar que entre el poder judicial y los medios de co- municación concentrados, hay un eslabón perdido que son los servicios de inteligencia y que funciona a la perfección. Si uno ve televisión ya no está escuchando la opinión libre o interesada de un periodista, está viendo como se opera a partir de la visión de los distintos servicios de inteligencia y si hay cuatro periodistas en un panel, cada uno responde a un “servicio” y la discusión es entre servicios y eso se ve reflejado en las tapas de diarios al otro día, en un fallo Judicial, jamás se me    va a escapar decir “justicia”, sino que es el Poder Judicial. Entonces, servicios de inteligencia, medios de comunicación y Poder Judicial es una triada de la cual es muy difícil salir. No me cabe duda que vamos a encontrar la salida, la salida tiene mucho que ver con poder desarticular el egocentrismo, que quizá sea el factor más dañino entre los espacios nacionales y populares. Todos los días hay que pelear contra el ego- centrismo. Ponerlo en palabras y tratar de superarlo, la comunicación popular nos tiene que servir para volver al lugar donde estábamos muy bien y no la pudimos activar a partir de la ejecución de una ley de Ser- vicio de Comunicación Audiovisual como se la discutió en la Argen- tina, que es vanguardia todavía en el mundo y no porque sea la mejor, sino porque tomó las mejores experiencias de lo ya discutido en otras sociedades y que le agrego un condimento propio, producto del pade- cimiento, de muchos años de sometimiento. Entonces se le puso a las mejores experiencias recogidas, se le sumo esa cuota de padecimiento revertida en potencialidad. Por ejemplo el treinta y tres por ciento del espectro destinado a las emisoras sin fines de lucro, es un avance muy importante, es un punto también que el resto de las sociedades ve con gran satisfacción.

Nosotros tuvimos la Ley, una ley que impulsó el ejecutivo, Cristina se involucró porque no era posible que fuera promovida por un dipu- tado, por un sector , porque el poder que enfrentas es muy grande, por lo tanto, que el ejecutivo haya enviado el borrador y después recogi- das todas las opiniones a partir de los foros le dio una potencia funda- mental, Cuando el Congreso la aprobó con amplia mayoría, llovieron medidas cautelares impulsadas por el Grupo monopólico Clarín que trabaron su implementación. Se discutió en una audiencia pública en la Corte Suprema de Justicia, donde fue maravilloso el trabajo de Cynthia Ottaviano, Damián Loreti y Graciana Peñafort contra los abogados de Clarín y se logró la constitucionalidad de la totalidad de los artículos. Estábamos en el mejor de los mundos, después de cuatro años de discusión por las medidas cautelares la Corte nos da la constitucionalidad y era el mejor escenario para poder aplicar la Ley. Y ahí es donde tenemos que revisar algunas disfunciones que hemos tenido en la aplicación. Yo voy a mencionar dos, que creo que fueron los que le dieron un golpe knockout a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La pri- mera fue la suspensión de los concursos para nuevas licencias de televi- sión; la Argentina tiene 29 canales privados desde 1958. La televisión nace con la voz y la imagen de Evita, desde los balcones de la Casa Rosada y el “Aunque deje en mi camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recordarán mi nombre y lo llevaran como bandera a la victoria”. Esa frase la pronuncia el 17 de octubre de 1951 cuando nace la televisión. La dictadura que derroca a Perón otorga en 1958 las licencias para los canales de Capital Federal y se licitan resto de licen- cias que nunca más se volvieron a concursar, siempre hubo una medida para renovar licencias. Entonces 29 concursos, 29 canales y se cerró todo. Cuando nuestro gobierno recupera la banda de UHF por donde iba a ser y crecer la televisión digital terrestre, toma una medida muy importante que pateó el tablero al adoptar la norma brasilero japonesa, por donde iban a operar las bandas en esa plataforma de televisión di- gital terrestre, después del apagón analógico que en algún momento se realizará, solamente quedará la televisión en esas bandas. Al adoptar la norma brasilero japonesa, que Brasil había adoptado, la Argentina es el segundo país y logramos que todo el continente incluso Uruguay que ya se había expresado a favor de la norma europea y Chile que también estaba por cambiar a la norma europea, todo el continente salvo Colom- bia que adoptó la norma norteamericana, bueno, no en vano tienen siete bases norteamericanas en su territorio, el resto del Continente adoptó la norma brasilero japonesa. Lo que nos permite soñar con que haya pro- ducciones que se vayan generando en todos nuestros estados y que vue- len los cielos de nuestro éter y que podamos tener entonces, medios de comunicación que ayuden a la integración. Volviendo a los concursos suspendidos, teníamos recuperada la banda de UHF y esa plataforma permitió un llamado a concurso para 220 televisoras, 110 con fines de lucro y 110 sin fines de lucro. Esas frecuencia iban a ser adjudicadas gradualmente y a su vez la Ley obligaba a las plataformas de distribución como DIRECTV y a las Cable operadoras a ir incorporando a la grilla a los nuevos canales. Entonces esa pluralidad que reclamaba la sociedad y que la Ley manifestaba se podría haber cumplido. Todo esto que podría haber sucedido no sucedió porque nuestro gobierno los suspendió. Gravísimo error, un error irreparable.

La otra medida que a mi juicio también afectó al desguace de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue la aplicación de la desmonopolización. Como se aborda el aspecto de desmonopolización. Claro, la Ley de Servicios y Medios de Comunicación permitía un nú- mero de emisoras de radio y de televisión en manos de una empresa, no más de diez a nivel nacional y no más de tres en una misma áreas de cobertura. Por ejemplo, si había un canal de televisión, una radio AM y una radio FM, se cumplía la cuota en la misma área de cobertura, no se podía tener las diez emisoras en una misma ciudad y si tenía licencia de Cable no podía tener canales de aire y si tenía licencia de Cable en esa área de cobertura y distribuía las señales, no podía producir contenido, porque ahí estaba la espina dorsal del monopolio. Cable Visión, Multi- canal operan en conjunto y cuando te dan el control remoto, hacés un zapping sobre todos los canales que son de ellos. Canal que no producen o no lo ponen en la grilla o lo mandan al fondo de la tabla de posiciones. Entonces, quien distribuye señal, no genera contenido y si sos dueño de una licencia de televisión satelital, tampoco porque ya está cubierta la cuota, no podes tener después ningún canal local, ninguna radio local. Para aplicar la desinversión había casi veintisiete o más, veintinueve empresas que tenían más licencias que lo que permitía la Ley. Nosotros en lugar de empezar por el más grande que es Clarín que tenía 236 li- cencias y vamos a usar de comparación esta sala donde hay más de 50 personas y decir que es el Grupo Clarín , empezamos por desinvertir TELEFE que con respecto al grupo Clarín era esta botellita de agua. Si nosotros partimos esta botella, hacemos dos botellas, esta sala es toda- vía mucho más grande con respecto a la botella partida. Pero nosotros agarramos TELEFE primero y la desinversión que hizo TELEFE, no es Telefónica. Yo no tengo los papeles jurídicos no los vi, por ahí me faltan herramientas del departamento jurídico del AFSCA seguramente, pero políticamente yo siempre supe como televidente que la controlante de TELEFE era Telefónica. Telefónica es dueño de TELEFE. Si nosotros decimos en el primer dictamen TELEFE no es de Telefónica, ese día descorcha Clarín porque después con esa misma vara tiene que adecuar Clarín. Y eso es lo que `pasó, se adecuó TELEFE y no se pudo adecuar más en la vida de Dios Clarín. Y en el 2015 Macri gana las elecciones y a días de la asunción comete la grosería de derogar la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual por un decreto de necesidad y urgencia sin esperar las sesiones del Congreso y sin siquiera llamar a extraor- dinarias. Quería mostrar, que él con la lapicera podía derogar la Ley discutida en los foros, promovida por el ejecutivo, sancionada en el Le- gislativo y ganada en una audiencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. O sea que todos los poderes del Estado más la participación del pueblo fue superado por el decreto de necesidad y urgencia de Ma- cri y después avalada en el Congreso Nacional por algunos legisladores que habían votado a favor de la Ley y que ahora acomodándose a los nuevos tiempos políticos, levantaron la mano para avalar el decreto de necesidad y urgencia del gobierno de Macri.

Después de todo lo que se avanzó en materia de políticas públicas de Legislación hemos sufrido una gran derrota y estamos muy mal, nos que- da la comunicación popular, nos queda lo que decía un compañero de un municipio, hay que volver a de pintar. Bueno, las pintadas, las radios de baja potencia, la televisora, la web… nos queda la creatividad. Recordar esas pintadas de 1955, contra la desinformación usar “tiza y carbón”, resistiendo las dictaduras como la de Aramburu que impedía nombrar  a Juan Domingo Perón, a Eva Perón, nos queda la resistencia. Cuando teníamos la posibilidad de un Estado que garantice la pluralidad de vo- ces, la democratización de los medios, volver a que solamente nos quede la comunicación popular es realmente un dolor. No me resulta extraño porque venimos de ahí, somos eso, nunca olvidamos eso, pero desde ahí a plantear ejes de comunicación democrática a solamente a tener que que- darnos en la radio de baja potencia, es realmente un problema.

Desde lo malo sale lo bueno. Seguramente surgirán cientos de emi- soras comunitarias, se potenciarán y resistirán los decomisos las que están, porque este gobierno lo que no tolera es una voz disidente, no lo tolera. Nosotros pensamos desde el movimiento nacional, popular y re- volucionario que se expresa en el Peronismo y sus aliados, pensamos un país para todos. Así que como la batalla es cultural, hemos perdido esa batalla y duele porque cuando estás tan cerca, tan cerca de la democratización de los medios de comunicación, que no haya monopolio y no haya posición dominante se cumple con ese paradigma provinciano que salir de la misma línea y ya no estoy hablando de la información sino de las expresiones de cultura, no? Como se desprecia la cultura popular a partir de la posición dominante o del prejuicio estético que tienen los productores. Se ve habitualmente en los programas de televisión mas allá de la disputa por la información, por lo que se selecciona y se dice en la estigmatización y el desprecio y sobre todo por lo que no se dice. Pero eso se ve también en el plano de lo no dicho. En lo no dicho está el chámame, está el tango, en el rock nacional; eso está en lo no dicho, y cuando lo dicen, lo dicen de la forma que se subestime. Entonces la im- pronta aspiracional de un sector de la sociedad se ve potenciada por ese paradigma cultural que los grandes medios de comunicación esbozan.

Bueno por eso se hace mucho más difícil porque esos medios de comunicación, tienen sus dueños, caso de Héctor Magneto con “Cla- rín”, José Claudio Escribano con el diario “La Nación”, aquí nos acompaña esta tarde Osvaldo Papaleo, que es el emblema junto con Lidia de la lucha por la recuperación de Papel Prensa, empresa arrebatada a ellos, producto de crímenes de lesa humanidad en la última  dictadura y que dejo como dueños del monopolio del papel a Clarín y La Nación

. Cuando la Presidenta envía la investigación del caso Papel Prensa a la Justicia, pues sabía que si hubiese justicia esa gente tendría que haber ido a dar explicaciones, Escribano y Magnetto se fueron a Uruguay. Pero ya con el gobierno de Mauricio Macri, la Justicia argentina, no cita a declarar a los imputados y  fallan en contra del reclamo de  restituir la empresa Papel Prensa a sus legítimos dueños.

La situación es complejísima, digo, se pegaron tal susto que la de- mocratización era posible que ahora te persiguen hasta por debajo de la cama. Por esos, es lo que hicieron entre otras cosas con Fútbol para Todos. Nos sacaron Fútbol para Todos en una ecuación de medios con- centrados, gobierno y dirigentes del fútbol. Nos roban la posibilidad de expresar la alegría de acceder a un contenido de cultura popular como lo es el fútbol en los televisores abiertos, gratuitos en alta definición por la plataforma de la televisión digital terrestre en todo el país con una inversión del Estado de mil ochocientos millones de pesos en el 2.015 , sobre un presupuesto de ciento ochenta mil millones de pesos, significaba el 0,01 % del presupuesto nacional para que todo el mundo pudiera acceder a ese contenido que antes del gobierno de Nestor y Cristina estaba solamente destinado a aquellos que tenían cable y co- dificado y que nos expulsaba a todos los ciudadanos a las estaciones de servicio o a los bares a ver los partidos. Ahora han hecho exactamente lo mismo, primero hicieron una campaña de desprestigio contra Fútbol para Todos; si faltaba gasa en un hospital la culpa la tenía Fútbol para Todos, si faltaban tizas para una escuela la culpa era de Fútbol para To- dos y nadie miraba el 99,9 % del presupuesto restante y nosotros como somos obtusos, tampoco miramos lo que invierte el Estado en el Teatro Colón o el Teatro Argentino de La Plata para 2.300 butacas , la expresión del ballet o la cultura de elite o de la ópera. No somos obtusos, entendemos que el Estado también debe estar en ese proyecto de cultura de elite. Pero ellos cuando hay cultura popular y hay un Estado tratando de integrar, ponen el grito en el cielo y empieza la estigmatización, sobre esa estigmatización la persecución a los funcionarios que actuamos en Fútbol para Todos. El desfile en Tribunales, el procesamiento, las sospechas sobre corrupción y todas esas instancias que ya estamos acostumbrados a conocer y rápidamente la privatización , que dicho sea de paso, como somos tan giles, para ellos, la van a implementar des- pués del 22 de octubre, que son las elecciones nacionales, mientras tan- to te hacen una suerte de previa de quite de derechos, pero, todavía te la podes ir rebuscando. Pero el 22 de octubre vas a tener que pagar casi $ 2.000 (aproximadamente U$A 100) de Cable y $ 300 (aproximadamen- te U$A 20) de codificado para poder acceder a ese contenido lo que va a producir una gran angustia. Esa gran angustia se ve en Capital Federal y en Gran Buenos Aires, pero se ve mucho más en el interior porque ni siquiera están las plataformas parea poder engancharte. Si sos hincha de un club y  tenés ganas de ver a tu equipo y no tenés  plata hasta ,   se genera una angustia que es terminal porque querés ver un partido, querés ver a tu equipo y no poder verlo es realmente una gran angustia. Este gobierno oligarca piensa que todo el mundo va los fines de semana a los museos de arte moderno o va a navegar por el Río de la Plata, o por otros ríos y no puede ser. Nos han quitado la posibilidad de disfrutar de un hecho cultural como es el futbol para nosotros, esperemos que cuando lo eliminen definitivamente o lo condenen al Cable después de octubre, cuando pasen las elecciones, la bronca pueda organizarse en un reclamo genuino y que ese descontento, ese desánimo se transforme en un reclamo con organización y con fuerza. Pero bueno… esto no es una mirada pesimista, y digo que no es una mirada pesimista porque todo lo que se construyó queda en la conciencia y en la organización y creo que se va a activar cuando se sigan envalentonando en el sometimiento. El pesimismo lo vamos a dejar para tiempos mejores, muchas gracias.

 

 

Comunicación y política

Lanteri

 

Pedro Lanteri

Periodista, escritor, integrante de la “Coalición por una Radiodifu- sión Democrática” ; Director de AM 530 la Radio de “Las Madres de Plaza de Mayo” 2006 /2011; Integrante de la Mesa Nacional FARCO (Federación de Radios Comunitarias Argentinas) 2009/2011; miembro FELAP (Federación latinoamericana de Periodistas) desde 1992 a la fecha ; Coordinador de la Comisión de Comunicaciones del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina (2008/2015). Capacitador en Comunicación Popular en distintas ciudades del país.

 

¡Buenas noches! Habla muy mal de los organizadores que hayan cambiado a un “Buen Abad” por este “maldito monje” *. “Maldito monje” abundado de la praxis y escaso de teorías y básicamente enamorado del caos. Me encanta promover el caos porque de este surge la creación. Del orden surge la copia nada más y lo que nos hace falta, hoy día, es creatividad.

Hablemos de comunicación y política… estoy convencido que toda comunicación es política. Siempre ha sido la comunicación política. No es nuevo “ah, ahora la comunicación ocupa el…”, no, no, la comuni- cación ha sido política históricamente. Siempre la comunicación tiene una matriz política. Yo escuchaba a Niní Marshall por ejemplo, un co- mediante argentino, que en sus intervenciones cómicas incorporaba la crítica social; y los famosos radioteatros con Juan Carlos Chiappe a la cabeza. Comunicación política expresa el personaje “Mordisquito” de Discepolo en radio o las murgas en las calles.

Ahora, si la comunicación siempre es política conforme el concep- to revolucionario que tenemos, creo, todos nosotros, salvo alguno que pueda estar escuchándonos con algún micrófono oculto que ahora están de moda, eh.. Toda acción política tiene que dejar un saldo organizativo por lo cual la comunicación sin saldo organizativo es renga. Nosotros podemos ser tácticos en cómo encarar la comunicación, pero tenemos que manejar un concepto estratégico de la comunicación, hacia donde pensamos encaminarla y para que, como y para quien.

Yo no pertenezco a casi nada. Pertenezco a la resistencia de la comunicación últimamente, el problema es que estamos sufriendo en el país lo mismo que en el continente y no sé si en el mundo esto es: somos toda muy buena gente y acordamos mucho y nos ponemos de acuerdo, bárbaro; pero, entre nosotros, cuando llega el momento de la acción empezamos a fragmentarnos. La fragmentación es producto de una deficiencia ideológica…. cuando se habla de la figura del ego es cierto. Hemos llegado a un punto en la comunicación que hemos puesto en el pedestal a la persona por sobre el contenido. Pero eso pasa en la política también, en la política partidaria donde es común escuchar “de que plataforma elec- toral me van a hablar, yo voto por aquel que me cae simpático”. Eso forma parte de la destrucción de la democracia reemplazada por una hueca, breve, superficial, chiquita, mal denominada democracia donde priman los personalismos por sobre las construcciones colectivas.

¿Es un error del conductor o del colectivo? Fíjense (pueden no estar de acuerdo, no hay problema) por ejemplo el comandante Chávez genero una herramienta comunicación al impresionante, el Alo Presidente, pero esa herramienta finalizo cuando el dejo de emitirla. O sea que no permaneció como estructura comunicacional. Está bueno, en una etapa es bueno. En una etapa todo es bueno, pero cuando termina esa etapa… pero eso, cuando se sigue en el tiempo comienza un gran problema: los recambios. Yo no voy a hablar de la realidad de Venezuela porque sería redundar en algo que ustedes y yo conocemos, pero sí digo que un elemento comunicacional trascendental que fue el Alo Presidente, debería tener una continuidad histórica, pero para eso hay que capacitar y formar. Aunque debo reconocer el importante esfuerzo que el presi- dente Maduro hace al respecto

Conversemos un poco sobre el tema de la comunicación popular. Fernando Buen Abad le agrega un plus y nos habla de la comunicación emancipadora. Creo que no toda la comunicación popular es emanci- padora. ¿Se preguntarán por qué? Porque de alguna manera hemos sido colonizados comunicacionalmente también. Veamos sino los planes de estudio de nuestras universidades, con honrosas excepciones. Podemos apreciar que la matriz bibliográfica de las carreras de comunicación es europeizante. Fíjense que en general, aunque repito hay excepciones que excepciones son, en las cátedras de Comunicación Popular no están al frente comunicadores populares, sino que su experiencia es analizada por teóricos de la comunicación y después volcado ese análisis a la cátedra. Es un ejemplo a considerar. Ahora, ¿cómo interactúa el comunicador popular? La verdad, no hay una regla estricta pero sí su comunicación es esencialmente política. Ahora ¿por qué no hay una regla? Como de- cía Carlos Borgna anteriormente, a lo que adhiero, no es lo mismo un comunicador popular citadino que un campesino,  no es lo mismo uno de montaña que uno de llanura. Son realidades distintas, no es lo mismo un venezolano que un ecuatoriano, que un argentino o un chileno. Lo que nos une en todo caso es el concepto estratégico de la comunicación emancipadora. Pretender unificar la comunicación popular latinoameri- cana es un grave error y pretender que esa unificación de la comunicación popular sea a través de la cátedra sin la participación del comunicador popular en la cátedra, es otro grave error. Errores voluntaristas si se quie- re, pero son errores al fin y de esos estamos, digamos, sufriendo ahora, hoy día las consecuencias. Insisto que sin generalizar y sin desmerecer su importancia creo que las organizaciones sociales, sindicales, partida- rias dejaron en un rol secundario a la comunicación y esta quedo solo en prensa, elaboración de gacetillas, alguna participación en algún programa radial o televisivo, pero no la generación de los propios medios audiovisuales. Es decir, en la Argentina no tenemos medios propios habiendo tenido parte del poder (que nunca es el poder total, y esto lo han afirmado el General Perón, Néstor, Cristina…), bien, convengamos que el poder no era absoluto, pero teniendo una cuota del poder no hemos podido o no hemos querido generar grandes medios de comunicación nacional.  Y, por lo que considero una falla conceptual en la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, tampoco hemos potenciado los medios de comunicación regionales, llámense de organizaciones sociales sin fines de lucro, pueblos originarios, pymes, etc. y por eso nos encontra- mos hoy debilitados, atomizados, en muchos casos atendiendo quintitas; con cantidad de redes con graves problemas de interacción y todos con un hambre de recursos externos…

Y aquí viene otro tema, el tema de los recursos. La comunicación popular, revolucionaria no debería tener el recurso como objetivo pri- mario y excluyente; el objetivo primario es la comunicación. Y a partir de tener en claro que la comunicación es el primer objetivo, la comu- nicación política el primer objetivo, el recurso no pasa a ser un deter- minante y menos en tiempos de resistencia. Es nuestro aporte recordar y transmitir como era la comunicación en épocas de dictadura, de la “Libertadora”, Onganía, Lanusse, y hasta en la de Videla, la comunica- ción no tenía recursos, era la comunicación de pintar las paredes, del mimeógrafo, de las radios clandestinas, de los billetes escritos de las Madres de Plaza de Mayo, de sus pañuelos blancos como gran construc- ción simbólica…. para ir cerrando una parte de lo que pensaba decir, es una comunicación que surge y genera hechos políticos, en la calle codo a codo, con riesgo o no, que generan organizaciones fortalecidas, fortalecidas en el cuidarnos uno al otro, fortalecidas en la construcción colectiva. Esa es la comunicación que no requiere recursos. Les comento algo que sucedió estos días en el municipio de la costa, tres compañeros de sesenta años promedio, salieron con un coche viejo, una escalera de pintor y cuatro aerosoles, que fue lo pudieron comprar, a pintar paredes. Estaban contentos y a partir de ese hecho lograron que otros compañeros hablen con ellos mientras estaban pintando y quedaron en organizar una reunión para ver que podían hacer. La comunicación ahí fue una comunicación constructiva, fue una comunicación colectiva y hasta podría decir una comunicación revolucionaria.

Cuando se habla de comunicación popular se le endilga el mote de alternativa y esa alternatividad presupone pobreza, precariedad, amateurismo. Apostamos a los comunicadores alterativos, no alternativos. Tenemos que alterar el sentido de comunicación no sólo alternativo a algo, porque entonces quiere decir que hay algo que esta prefijado como absoluto y nosotros tenemos que contestar. No, no, nosotros tenemos que generar nuestra propia comunicación, el resto que se encargue en todo caso tratar de contrastar las nuestras, nosotros debemos ser altera- tivos. Alterar conceptos preestablecidos. Las redes sociales son válidas, pero no son en sí mismas fundamentales. Una red social si no tiene el apoyo de los medios de comunicación masivos, llámese radio, televi- sión, medios escritos, en general no tienen mucho efecto. La red que usa el sistema sirve para que el medio comunicacional hegemónico dispare, se apoye en eso y retroalimente. Pero la red en sí misma, hoy día, no es un elemento que yo pueda decir “esto es determinante”. No es determinante, es un elemento, pero no el más importante.

El otro tema es el rol nuestro como comunicadores. Primero el lugar de cada uno de nosotros en nuestros países como generadores de construcciones colectivas. Colectivas, donde tenemos que abandonar el ego y contribuir a generar la construcción política, y no importa si figuro o no figuro, o si mi red es la primera o la última. Ojalá haya una sola red latinoamericana y nada más, pero si no existe esa posibilidad porque es un problema ideológico o estructural, apuntemos a ese camino. El comunicador popular tiene que capacitarse, no puede ser voluntarista, no, de ninguna manera puede ser voluntarista. Eso lo hemos puesto en práctica con las Madres en su momento y seguimos poniendo en prác- tica en todo lugar y momento. Un comunicador popular tiene que estu- diar para fortalecer la comunicación popular. No solamente capacitarse en comunicación popular, vuelvo a insistir en el concepto que podemos discutir, sino estudiar economía política, geopolítica, dinámicas del po- der, su relación con la cultura, porque todo eso es lo que va a fortalecer. No poner tanto énfasis en como se dice… he discutido mucho con com- pañeros que decían “tienen que hablar en un lenguaje más culto, tienen que hablar de una manera diferente, tienen que hacerse entender, no, no, no, porque ahí alteramos el sentido. En Buenos Aires quien venía de otras provincias y quería ser locutor estaba obligado a perder la tonada, su identidad, para hablar con una entonación neutra. Eso forma parte de una comunicación dominante, somos neutros. ¡No! Yo quiero man- tener mi identidad que es esencia y pertenencia.

Noto que a nuestra comunicación le falta la alegría. Hay mucha ba- jada de línea, mucho discurso y poca alegría. Las producciones son alegres, los cambios son alegres, no son discursivos, el discurso es la última esencia de la construcción del poder. Fíjense que es mucho más potente, en Argentina, un Capusotto en una bajada de línea, que un discurso de una hora de Altamira (dirigente Partido Obrero). Por dar un ejemplo, no es que tenga algo en contra de Altamira.

¿Por qué no nos unimos? ¿Por qué las redes no entienden que la co- municación es política? Y a partir de ese entendimiento lo que tendría- mos que constituir es un frente político de comunicación. Yo creo que son elementos a tener en cuenta, fíjense el mayor ideólogo o uno de los mayores ideólogos, que tiene el macrismo en Argentina, que es Durán Barba, lo tiene absolutamente claro, un tipo que apela a la postverdad, a la mentira, que no tiene escrúpulos pero sabe … el ha planteado en  su libro , cuya lectura recomiendo para poder saber de quién estamos hablando , que a no le interesa hablar a la gente que sabe, que está po- litizado; él dirige su discurso al que no le interesa la política, mientras que nosotros generalmente estamos bajando una línea absolutamente dirigida a la militancia y en general a la militancia de primer orden no a la militancia de territorio en nuestros medios de comunicación, cómo pensamos construir de esa manera? Tanto en lo nacional y en lo regional nuestra comunicación está dirigida a los propios, redundando en un circuito que cada vez se cierra más en sí mismo. Bueno, agradezco su atención y les propongo repensar y cuestionar todo cuanto he tratado de hilvanar en forma caóticamente desordenada.

*Se refiere a la ausencia de Fernando Buen Abad que a último momen- to se excusó de estar presente por una convocatoria recibida de Venezuela.

 

El rol de la comunicación en la actual coyuntura de América Latina y el Caribe

Borgna

 

Carlos Borgna

Coordinación Nacional de la Red de Comunicadores del MERCO- SUR ,Integrante del Equipo de Comunicación de la Federación de Sin- dicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Santa Fe (FES- TRAM); Coordinador de la Reunión Especializada de Comunicación Social del MERCOSUR (RECS) 2011-2015 ; Responsable del Área de Comunicación del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Canci- llería argentina (CCSC) 2010-2015

 

 

La comunicación del campo nacional y popular en América Latina está en un proceso de búsqueda y desafíos.

Uno de los elementos comunes a los comunicadores de nuestra Patria Grande es el enemigo que enfrentamos ¿Tenemos conciencia de su de- sarrollo y magnitud, de su relación con el capital financiero, del nivel de concentración de los medios? ¿Este nivel de comprensión llega hasta los cuadros de conducción, los medios, los militantes de la comunicación o hay una fuerte cantidad de sectores populares que tienen en claro lo que está pasando? Y esto, ¿lo plasmamos en la generación de conteni- dos para que grandes porciones de la población lo sepan, conozcan los alcances y características del mismo?

Podemos afirmar que en muchos lugares esto es así, pero recuperemos la metodología de la pregunta de Paulo Freire, entonces, y dejemos los interrogantes abiertos, la necesidad de debate sobre este aspecto, también. Deberíamos señalar otros elementos comunes a lo largo de nuestro con- tinente y de nuestras historias de lucha, sin embargo nuestro objetivo es tomar cuatro o cinco ejemplos como disparadores, como elementos desde donde analizar el contexto y el conjunto; teniendo siempre presente que existe una relación dialéctica entre comunicación y política; no son cami- nos paralelos que de vez en cuando se tocan o interrelacionan.

Cuba. Las nuevas generaciones no han vivido el proceso revolucio- nario, y los costos y esfuerzos para consolidar los logros alcanzados. La irrupción de las nuevas tecnologías y los contenidos audiovisuales gene- rados en territorio norteamericano, que de una u otra manera llegan a la isla, son ya parte de la realidad concreta allí. Los cubanos analizan esto teniendo en cuenta, entre otras cosas, la cuestión ideológica, es decir los valores y contravalores que están expuestos abiertamente o de manera subliminal en las producciones a las que antes hacíamos referencia.

¿En el resto de los países es este un tema central de abordaje y de ser así, cómo se lo está haciendo? Debemos tener en cuenta que las personas menores de 40 años constituyen una porción considerable de la masa de la población y por ende de votantes, que además son las más afines a las nuevas tecnologías y establecen pautas de consumo.

Venezuela, frente a la guerra económica, entre otras medidas, el Go- bierno Bolivariano lanzó la propuesta de trabajo y la consigna: “Medios, Redes, Paredes.” El Presidente de la Nación señala casi cotidianamente que al hacer referencia a los Medios hablan de decir la verdad, en las Redes creatividad y en las Paredes todo lo referente a la movilización popular, a la comunicación popular.

Aquí podemos observar una estrategia que apunta a vertebrar un plan comunicacional para enfrentar el poder de las corporaciones me- diáticas por un lado, pero por el otro, el contacto y la relación con el conjunto de la población y a su vez, con los pobladores en concreto.

Bolivia, pone en la agenda la estrategia frente a las Redes Sociales. Su Presidente plantea –esto de manera sostenible luego de los últimos procesos electorales- la necesidad de dar batalla en esos ámbitos. Otros funcionarios del Gobierno señalan “que la batalla” son las redes. No es lo mismo. Hay que prestar atención y seguir con interés esta línea de tra- bajo pues no se llega al mismo lugar, aunque sólo aparezcan pequeñas palabras de diferencia.

¿Cuál es el hilo conductor entre Cuba, Venezuela y Bolivia además del Socialismo como modelo de construcción? Indudablemente  que aquí aparece de manera nítida la relación entre la comunicación y la organización popular. Tema que debe interpelar a los comunicadores de toda América Latina, por qué a veces pareciera que no se le encuentra la vuelta a esa relación que tiene que haber entre la construcción organizati- va política, social, territorial (barrios, sindicatos, lo rural, etc.) y la comu- nicación. ¿Tenemos esto en claro, o nuestros debates rondan en torno a los medios, las herramientas, los protagonismos, lo individual ante que lo colectivo? ¿Cuál debe ser el rol de la comunicación en esta etapa?

Colombia. Es prudente recordar el anterior proceso de Paz, algunas décadas atrás y los esfuerzos de los comunicadores colombianos por mostrar las violaciones a los derechos humanos por parte del Ejérci-  to y los para policiales, los asesinatos selectivos y masivos, la represión en definitiva. Hoy, en otro escenario, volvemos a tener una coyuntura donde la Paz y las características de la misma están en el centro de la es- cena política. ¿Cómo vamos a trabajar esto? ¿Cuáles son las enseñanzas pasadas que deben tenerse muy en cuenta en el presente y en el futuro inmediato? ¿Qué niveles de articulación vamos a tener entre los comu- nicadores de todos los países para afrontar este desafío?

Uno de los portales de internet sobre política comunicacional en Ar- gentina es Nodal. Allí en toda esta semana la represión en Colombia a los campesinos ha estado en el centro de la información; es decir el tema debe tener visibilidad, sino quedará reducido a espasmos comunicacionales. Aparece aquí, muy evidente el rol de las redes de comunicadores, la prioridad de coordinar, la necesidad de debatir criterios y ponerlos en práctica de manera perentoria.

Indudablemente que hay naciones en donde la situación de los co- municadores y periodistas debe evaluarse partiendo de otras cuestiones y con esto hacemos referencia a los asesinatos  que ocurren en México  y Honduras entre otros. Esta es la complejidad y heterogeneidad de las situaciones que enfrentamos diariamente.

En este marco también merece señalarse la experiencia paraguaya, don- de no han faltado los crímenes hacia periodistas también, pero queremos resaltar puntualmente, el hecho de que los compañeros y compañeras del interior de Paraguay, muchas veces realizan su labor sin contar con internet, ni condiciones de relacionamiento mínimas; sin embargo hay experiencias muy valiosas donde de forma casi cotidiana recibimos información detalla- da de lo que ocurre o va transcurriendo en los más pequeños poblados del país profundo. Una tarea gigantesca, que debemos valorar.

¿En nuestros países, producimos contenidos desde el interior o las noticias rondan siempre a los grandes centros urbanos, especialmente las capitales nacionales generadoras de contenidos? A lo cual sin dudas hay que agregarle el hecho de que muchas veces nuestra actitud es res- puestista; es decir contestar o intentar hacerlo a la información que ge- neran los grandes medios. Interrogantes que nos deben hacer repensar nuestras prácticas.

Y finalmente Argentina, para no partir de una opinión personal o de grupo, más ligada a “la bajada de línea”, deseamos poner tres ejemplos de otras tantas personas y a partir de allí disparar la reflexión: Hebe de Bonafini, Roberto Navarro y Rodolfo Walsh.

Abril de 2016, pocos meses después de la derrota electoral a manos de la derecha, la Coalición para una Comunicación Democrática se reúne en una dependencia del Congreso de la Nación y allí es convocada Hebe que hace su ingreso con un sobre en la mano. Luego de las presentaciones, ella saca del sobre un billete, un pequeño volante y otros elementos. Recuerda que las Madres escribían en los billetes el nombre de los Desaparecidos. Ponían un número de teléfono para que si alguien sabía algo de ellos lo informara. Advirtió en su charla que quienes habían ganado las elecciones venían por todo y todos y que por lo tanto había que prepararse y rediscutir el uso de las herramientas comunicacionales para una etapa de resistencia. La impresión que nos llevamos muchos es que varios siguieron enfrascados en lo suyo, haciendo su planteo sectorial, no sólo en ese momento sino en largos meses posteriores. Lamentablemente los hechos le dieron la razón a Hebe y la pregunta vuelve a reiterarse: ¿estamos pre- parados, nos hemos preparado para una situación de resistencia, de cierre de medios populares, de despidos y persecuciones? Parece que no.

Roberto Navarro es un periodista al cual acaban de echar de sus pro- gramas tanto en Televisión como en Radio. Dominaba el rating en su franja horaria. Con mucha honestidad él contó la conversación con el Gerente del Canal cuando le comunicaron su despido. Allí le dicen que el problema no son sus comentarios o editoriales sino los trabajos de investigación que él y otros periodistas realizaron. Es necesario aclarar que estas investigaciones están centradas en el Presidente de la Nación, sus amigos, socios o en negocios que involucran al Estado Nacional, como por ejemplo la compra de armamento.

Dos conclusiones. La primera: tenemos que hacer comunicación y periodismo que le pegue debajo de la línea de flotación, que le haga daño al sistema, al Poder. Y lo otro está referido al modelo comunica- cional. Roberto Navarro utilizaba la pantalla de televisión y “le hablaba”, durante 20 a 40 minutos en sus editoriales. Es decir la antítesis de todo proceso comunicacional, por ende humano. Bajaba conceptos, critica- ba, planteaba conclusiones sobre la situación nacional, la economía, el gobierno, los funcionarios.Pero para el propio Gobierno esto no era  un problema, pues cuenta con decenas y miles de usinas en todo el país para contrarrestar estas editoriales. Las investigaciones tienen otro ca- rácter y consecuencias.

Rodolfo Walsh es un referente del periodismo, de la investigación, de la literatura. Un militante, un ejemplo para muchos. En gran medida se lo reivindica desde esa lógica. Sin embargo el Walsh profundo, el de la construcción política, el de la CGT de los Argentinos y varios años después el de la Agencia Ancla es el hombre que plantea que los contenidos deben provenir de los compañeros y compañeras en las fábricas, ni siquiera de los responsables de prensa de los sindicatos, necesaria- mente. Es decir, la comunicación popular en su máxima expresión. Es imprescindible buscar a “este Walsh” y poner en contexto su vida y sus concepciones y a partir de allí revisar, también, nuestras propios trabajos en la materia.

En síntesis hemos tratado de abordar con algunos ejemplos la rea- lidad, sin pretender ser propietarios de la verdad, ni considerar que en nuestras palabras está resumida toda la problemática; pero es prioritaria la necesidad de revisar el aporte que la comunicación debe hacer en esa relación dialéctica con la política, en la etapa que estamos viviendo. Hay tareas pendientes entre otras: la formación de cuadros en comunicación y el analizar críticamente los modelos comunicacionales que tenemos incorporados y formateados en nuestras cabezas y prácticas.

Retomamos en este final con algunas consideraciones del principio: luego de 1955 y derrocado el General Perón en Argentina se produjeron fusilamientos, persecuciones, proscripciones como la del propio pero- nismo el cual estaba excluido en las elecciones; es decir una real situa- ción de resistencia en donde no se podía nombrar a Perón. El pueblo argentino se expresó en las paredes. No contaba ni con las radios, ni la televisión ni los diarios. Escribía: “Luche y Vuelve”; todos sabían a quién hacían referencia esos tapiales pero también se conocía que detrás de quienes pintaban había una organización sindical, una unidad básica, estructuras políticas con amplia militancia de jóvenes. Desde esta pers- pectiva creemos que hay que asumir las búsquedas y los desafíos, sin negar reclamos sectoriales, nuevas tecnologías, renovadas experiencias y protagonistas; pero insertos todos en una misma estrategia.

Nota. Este texto explicita la charla y algunos aportes puntuales realiza- dos en plenario luego de la misma y que consudere importante incluirlos.

 

Hacia un modelo de comunicación participativa

Arria Bohórquez

 

Sergio Arria Bohórquez

Venezolano, Documentalista y productor audiovisual, con estudios de pregrado y posgrado en Antropología Visual en la Universidad de París 7. Se ha desempeñado en el desarrollo de proyectos de comunica- ción pública e independiente en Francia, Venezuela y Argentina: pro- ducción de documentales (Tabaco Films, Caribe Multimedia, La Huit Production, ViVe, VTV, Villa del Cine), desarrollo territorial de medios públicos (ViVe, MPPCI), cobertura de eventos oficiales (ViVe, VTV, MPPCI), diseño y coordinación de proyectos de TV Digital (MPPCI, SATVD-T) investigación, formación y producción de contenidos con dispositivos móviles (Centro MacBride – UNLa, IDELCOOP, Platafor- ma Solidaria de Comunicación audiovisual)

 

 

En el marco de la guerra mediática que se libra hoy en América Latina y el Caribe, los monopolios mediáticos privados ocupan al menos el 90% del espacio comunicacional y de la opinión publicada. Este sistema de dominación cultural y de control de las subjetividades, se ejerce a partir de un complejo entramado de subsistemas de producción, distribución y difusión de contenidos audiovisuales y multimedia: satélites, servicios de TV por suscripción y a demanda, medios, web, redes sociales, etc., con una gran capacidad de difusión global, coordinada y simultánea.

Ante esa estrategia hegemónica de imposición del pensamiento úni- co neoliberal, poco espacio queda para los discursos emancipadores. Las voces de los gobiernos progresistas, de los partidos políticos, de los mo- vimientos sociales y de los grupos culturales, son las primeras víctimas de este perverso mecanismo de aislamiento comunicacional dirigido a debilitar los procesos de reconocimiento intercultural, de emancipación y de interacción regional entre los pueblos latinoamericanos.

En este contexto, surge la necesidad de generar plataformas de comu- nicación digital capaces de integrar las fuerzas productivas de la comu- nicación emancipadora, multiplicar las voces, activar nuevos espacios de participación comunicacional y potenciar las redes de acción política y de movilización de masas en torno a la ampliación del derecho a la libre expresión y a la autodeterminación de los pueblos.

Desde esta perspectiva, hemos identificado algunas tareas de coordi- nación básicas, que permitirían a corto plazo generar dinámicas conjun- tas de comunicación entre partidos y organizaciones y ejecutar planes integrados de difusión masiva y simultánea en coyunturas específicas:

  • Fortalecer la participación de la militancia en la creación de contenidos, incorporando líneas de producción audiovisual colaborati- vas a partir del uso de dispositivos móviles.
  • Incrementar el acceso al conocimiento en el uso de herramien- tas tecnológicas para el procesamiento de materiales crudos producidos durante la realización de eventos, concentraciones, encuentros, confe- rencias,
  • Diversificar los formatos (informaciones, reportes, docu- mentales, videoclips, testimonios, programas especiales, cobertura de eventos, ) y diversificar los soportes digitales (texto, imagen, audio, video) destinados a difusión en sitios de internet y redes sociales de los partidos y las organizaciones.

–     Poner a disposición de la militancia tutoriales de capacitación en temas de comunicación política.

 

Producción audiovisual con dispositivos móviles :

Una de las principales tareas a emprender consiste en la formación para la producción de contenidos utilizando dispositivos móviles. La metodología a aplicar se enmarca en un proceso de reflexión crítica y de creación semántica permanente, a partir de una mirada de la comuni- cación que prevé tránsitos cognitivos y curvas de aprendizaje adaptadas al soporte digital. La propuesta se inscribe en 3 conceptos fundamen- tales: 1) Comunicación participativa y protagónica: tomar conciencia del poder de la herramienta y la responsabilidad social que con lleva.

  • Nuevos contenidos para la batalla de ideas: multiplicar las voces y las miradas en defensa de la paz y la solidaridad. 3) Nueva geometría del poder comunicacional: articular espacios territoriales y semánticos para potenciar discursos El proceso se organiza a partir de módulos de aprendizaje diseñados especialmente para generar dinámi- cas de empoderamiento comunicacional abarcando la totalidad de la línea de producción, desde el registro hasta la difusión.

 

Módulo 1: Preproducción

  • Contar una historia en imágenes y en sonidos a partir de coor- denadas semánticas y estéticas propias y Visualizar y seleccionar imágenes complementarias desde la librería del dispositivo o desde la web.

 

Módulo 2: Producción

  • Uso del menú y funciones del dispositivo para optimizar el regis- tro de imagen y Gestión y respaldo de archivos en la nube. Incor- poración de accesorios al proceso productivo: micrófonos, trípodes, luces. Coberturas: Contexto de la acción, presentación del lugar y personajes, se- guimiento de procesos, punto de vista, interacción entre personajes.

 

Módulo 3: Postproducción

  • Edición de imagen y sonido con dispositivos móviles. Visua- lización, selección e importación de archivos audiovisuales. Funciones y herramientas de edición, secuencias estructurantes, corte de planos, acciones continúas y alternas, ritmo y duración de secuencias, musicali- zación. Nivelación de audio y video, filtros de color, creación de títulos, inserción de logo, marca de agua y cortina de

 

Módulo 4: Publicación

  • Vista previa y exportación del video final a la galería del dis- positivo, respaldo en la tarjeta de memoria, resoluciones 720p y Actualización y personalización de redes sociales, respaldo en la nube. Titular y descripción del video, publicación individual o simultánea, mención y difusión compartida

La cultura de la emancipación digital también hay que construirla, por eso cada módulo busca ampliar al máximo el potencial expresivo de nuestra identidad latinoamericana.

 

Algunas pautas para maximizar un perfil en Facebook

y en Twitter. Principales características y usos

 

Gerardo Giron

Lic. Gerardo Girón

Lic. en Ciencia Política (UBA). Cursó la Maestría en Ciencias So- ciales (IDES) y realizó estudios de posgrado en Comunicación Política (UBA) y en Social Media Management (Universidad Austral). Actual- mente se desempeña como Director general de la Asociación Nacional de Politólogos de Argentina (ANAP) y dirige el Centro Latinoamerica- no de Estudios Políticos y Económicos sobre China (CLEPEC). En su actividad privada como consultor participó en el diseño y dirección de diversas campañas electorales además de asesorar a diversos organis- mos nacionales e internacionales.

 

 

Esta presentación fue mutando a través del tiempo. Comencé a brindar charlas sobre comunicación y redes sociales allá por el año 2011. El correr de los años fue testigo de notables cambios: por un lado por la permanen- te actualización de las tecnologías; por el otro, el viraje en la percepción del propio público sobre los contenidos a abordar. En aquellas primeras charlas sobre redes y comunicaciones estaba instalado el prejuicio de que esto era una cuestión de la derecha. En aquel imaginario se afirmaba que la política 2.0 no llegaba a los sectores populares y que era utilizada por los monopolios y por los partidos más conservadores.

De un tiempo a esta parte es posible percibir la reacción opuesta:  en las últimas charlas aparece otro prejuicio, que es que tenemos que comunicar igual que la derecha. Es decir que el problema es, de acuerdo a esta nueva concepción, que no comunicamos igual que la derecha. Entonces, es que asistimos a campañas con muy poca diferenciación y prácticamente copiadas. Entre estas tensiones girará esta presentación, aunque cuidando de no ocuparnos de debates ya recorridos en el resto de las alocuciones. El objetivo es muy modesto, es que ustedes se pue- dan quedar con alguna idea, y que puedan decir “algo nuevo aprendí, y me sirve”. Algunas aclaraciones iniciales, quiero explicitar tres ideas con total honestidad que le dan marco al desarrollo posterior.

La primer idea es que “esto no es la NASA”. Cuando hablamos de comunicación política y de redes sociales, no estamos en un terreno ex- traordinario. Son muchos los que se preocupan por lo que tendrían que hacer, por la cantidad de recursos que van a necesitar, por la cantidad de gente que deberán tener a disposición. No, decimos que “esto no es la NASA” en el sentido de que encarar una estrategia en redes sociales es viable para cualquier organización política.

La segunda idea es que no existen fórmulas mágicas. A lo largo de esta alocución van a contar con una serie de recomendaciones que de ninguna manera les garantiza un éxito, más allá de que les pueda ser de utilidad. A todos nos gustaría contar con “recetas” pero la realidad es algo más compleja.

Finalmente, la tercer idea, es que no se trata solamente de las herra- mientas. Es útil el ejemplo de Manny, el dibujo animado de un joven- cito que tiene una caja de herramientas que están vivas, hablan, y se encargan de resolver cualquier problema. Manny siempre tiene alguna herramienta que le sirve, lo ayuda o se complementa con otra. En la realidad las herramientas de comunicación no son así: por eso decimos que no son un fin en sí mismo. Aquí plantearemos otra mirada que es importante para los políticos, para nuestros dirigentes y también para las estructuras. Si fuera una cuestión sólo de herramientas, las redes sociales las podría manejar cualquiera. Así, un joven de 18 años que sepa utilizar algunas de estas herramientas se podría hacer cargo de una campaña a legislador o intendente o lo que fuera. Este es un enorme error que se comete muy habitualmente en nuestros partidos, en nues- tras estructuras partidarias. ¿A quién le damos para administrar las re- des sociales? Muchas veces a los jóvenes. Y esto responde a un prejuicio: los jóvenes usan y saben utilizar bien las redes sociales. Ocurre que la mayoría de las veces es cierto que los jóvenes conocen y saben usar las herramientas. Pero de ninguna manera eso significa que entienda de comunicación política. A veces es difícil explicárselo a los dirigentes, justamente porque se encuentran distanciados de las herramientas. En este sentido me propongo demostrarles que no se trata solo de alguien que sepa como postear en Facebook, alguien que sepa cómo postear en Twiter, es mucho más complejo…o no.

¿Qué hay de nuevo?

La comunicación no es una novedad. Ya en la Biblia recordarán que dice “al principio era la palabra”. Las redes sociales tampoco son nue- vas. Siempre traigo el recuerdo de los chismes de peluquería, del bar del pueblo. Y así de los rumores que circulaban y se diseminaban rápida- mente a partir de esas conexiones: hoy hablamos de viralización como algo nuevo pero la realidad es que podían viralizarse mensajes desde tiempos remotos. Nosotros tenemos redes sociales: algunas on line y otras off line pero todo el tiempo tuvimos redes. Por eso la pregunta de si hay algo nuevo es pertinente. En este sentido prefiero no hablar tanto de nuevas tecnologías sino hablar más bien de tecnologías que están en evolución. Hoy todo el tiempo estamos hablando de nuevas tecnologías de la información. Miren si no es novedoso, una foto en blanco y negro, año 1969, ARPANET. Estamos hablando de nuevas tecnologías… no. El proyecto ARPANET en realidad nace en 1968 a iniciativa del De- partamento de Defensa de EEUU y se comunica un año después a la Universidad de Stanford con la Universidad de California para luego  ir ampliándose. Entonces, ¿qué es lo que pasó entre el código Morse y Twitter? ¿Qué hubo en el medio? Lo que hubo es una evolución. Y claro que existen diferencias: nosotros comunicábamos antes a través de tres sistemas: imagen, sonido y palabras; y ahora tenemos todo eso junto en un Smartphone. La gran novedad es que ahora contamos con la instan- taneidad. Podemos comunicar en tiempo real hacia cualquier parte del mundo. Ese es el gran shock.

Algunos datos para poner en contexto: la mitad de la población mun- dial tiene acceso a internet…asusta el número 2.789.000.000 de personas usan regularmente las redes sociales 4.917.000.000 de personas utilizan un teléfono móvil y 2.549.000.000 de personas acceden a las redes a través de sus Smartphone o de sus teléfonos. La proliferación de internet en la región aunque diversa es impactante. Por ejemplo en Argentina el 70 % de los ar- gentinos están en las redes sociales y le dedican un promedio de 3 horas y 32 minutos por día, terceros a nivel mundial en el tiempo que se le dedica a las redes sociales. Primero está Filipinas, después EEUU y después Argentina. Otro ejemplo es Venezuela: el 44 % de los venezolanos usan redes sociales, sin embargo en el último año, este es un informe del 2017, la cantidad de usuarios que acceden a redes a través de su teléfono aumentó un 33 %. La tendencia es creciente, tal como en el caso de Cuba. Cuba hizo un salto de casi 3.000.000 de personas que se incorporaron a redes sociales en un año, un incremento del 368 %, Cuba que sigue estando en niveles muy bajos, de repente también empieza a sumarse a estas tendencias.

¿Qué hacemos en las redes sociales?

En las redes no conversamos. Lamentablemente tenemos una cultu- ra de comunicación que no dialoga, que es mono lógica. Aunque no es bueno generalizar nuestras fuerzas nacionales y populares, siempre es- tuvieron construidas a partir de un líder, y ese líder se comunicaba a las masas, y creo que se desarrolló una estructura mono lógica en el discur- so que atraviesa al Peronismo, pero también a otras fuerzas en América Latina, y que se termina también replicando en las redes sociales.

¿Qué hacen los políticos en las redes sociales?

Sacan fotos y cuentan los lugares que visitaron, con quiénes se reunie- ron. Esa no es la lógica de las redes sociales. Eso es una presencia pobre en las redes. La mayoría de las veces replican lo que era la antigua gacetilla de prensa, en un posteo de Facebook o de Twitter. Eso no es comunicación política, eso no es una política 2.0, ni 3.0. Eso es lo mismo que nada, pero es lo que se hace habitualmente. Y ese es el desafío para nosotros: pensar las redes como un espacio dónde coincidimos y un tiempo durante el cual coincidimos. Ese espacio dónde coincidimos es el muro de Facebook. Y ese tiempo durante el cual coincidimos es Twitter. Este aporte de José Fernández Ardaiz es oportuno y también plantea dejar de pensar a las redes como habitualmente se piensa, es decir como un medio de comunicación. No son un medio de comunicación, somos nosotros con otros, es  la sociedad. O por lo menos, gran parte de ella. Estamos hablando en Argentina del 70 %. Estamos hablando de mucha gente que está en redes. Entonces, hay un tiempo, un espacio y fundamentalmente, algo que no se piensa en las redes, un tiempo y un espacio donde hacemos política, donde no se trata de mostrar simplemente lo que hicimos o subir las fo- tos de las reuniones de las que fuimos parte sino que hacemos política, hablamos, dialogamos, contamos, peleamos, discutimos, convencemos. A partir de esto la propuesta de esta primera parte es desarrollar cómo pensar y poner en práctica una estrategia en redes sociales.

Las tres “P”: pensar, planificar y participar Pensar:

Pensar es algo tan sencillo y sin embargo no se hace. Un texto, cual-

quiera, debe responder a cuatro preguntas: para qué quiero comunicar, qué quiero comunicar, a quiénes quiero comunicar, y cómo pretendo hacerlo. Un error muy frecuente es que estas preguntas se omiten.

Y esto es fundamental en cualquier estrategia de redes que imple- mentemos. Cuando no hay una estrategia de redes, se nota. Puedo mirar el Facebook de un candidato y darme cuenta si hay una estrategia o no. Rápidamente se pueden ver los posteos de los últimos 28 días y darnos cuenta si está profesionalizado, e incluso si está estandarizado y es una consultora que le está sacando plata al candidato o dirigente. Con el tiempo uno aprende a notar eso al igual que cuando alguien fue a la peluquería: es muy difícil no notarlo.

¿Para qué estoy en una red social? ¿Estoy solamente para contar lo que estoy haciendo durante la semana de campaña?, ¿Estoy para hablar con el otro, estoy para dialogar?, ¿Qué quiero comunicar?, ¿Si quiero mostrar las actividades de campaña? Enfatizo en esto de las actividades de campaña pero saquen la palabra campaña y pongan la palabra gestión. Seguramente ocurra lo mismo.

 

¿A quiénes les comunico? No les puedo hablar a todos, tengo que elegir a quiénes les hablo. Yo sé que Facebook me abre las puertas del mundo entero pero si estoy haciendo una actividad en el Gran Buenos Aires probablemente no me sirva contárselo a alguien de Jujuy. Probablemente en Jujuy pueda conversar de otras cosas.

¿Cómo se lo digo? ¿Cuál es la mejor vía para llegar? Siempre hay que elegir la herramienta adecuada y ahí sí, por un rato nos convertimos en Manny con el mensaje que nosotros queremos dar. Entonces, decía- mos, hay que pensar. Pero no se piensa, no hay estrategias en las redes, en la mayoría de los casos.

Planificar:

Hay que organizar el trabajo, desarrollar un esquema que resulte pre- visible. Que sepa a quien le tenga que pedir las cosas. Que no se con- vierta en un stress… ¿quién me manda las fotos, cuándo me las manda?

¿Quién escribe? ¿Quién le pasa la información al que escribe?

Otro punto importante es aprender a manejar el flujo la de informa- ción: identificar días, horarios, preferencias. Tener certezas nos alivia a todos mucho porque entendemos que trabajamos mejor de esa manera. Es central asignar funciones y responsables. Quién saca las fotos, quién redacta la gacetilla, quién redacta el Tweet, quien redacta el posteo de Facebook. Y después también apelar a la creatividad, no creer que so- lamente se pueda comunicar lo que estoy haciendo. Hay un montón de diferentes tipos de contenido. Les decía, el ahorro de tiempo es dinero. Piensen la planificación en este esquema.

Algunos ejemplos

Gestión: Miren que sencillo: Gustavo Petro (Alcalde Bogotá) dice empezamos la construcción del complejo cultural en Bogotá, ciudad de Bolívar, teatro de alta calidad. Listo ya está 4.600 me gusta, compar- tidos 768 veces.

Agenda: “los esperamos esta tarde…” Tienen que ser dos líneas, su-

mar el afiche de la convocatoria y salir.

Noticias: Compartir una noticia y agregarle contenido, valor. “Ex- pertos de elite califican de ejemplar la transformación de la costa ro- sarina por su proceso de transparencia, participación público privada y generación de metros verdes en espacios públicos”, y sube la nota en el diario “La Capital”.

Efemérides: De Alejandro Guiller. Miren que sencillo. En tus cien años nos comprometemos a que en nuestro gobierno el arte será un tributo permanente en nuestra identidad. Usar una lista de efemérides y ponerla en diálogo con nuestra estrategia general, en este caso con las propuestas vinculadas a la cultura. Parece complejo pero en un Excel o un Drive se van cargando las fechas y se van preparando.

Citas: A los jóvenes, les digo, sean transgresores, opinen, la juventud tiene que ser un punto de inflexión del nuevo tiempo.” Néstor Kirchner. Una frase que en realidad no dice demasiado, fíjense, lo comparte, 1.600 Me gusta, se viraliza.

Eventos: Videos: el ex presidente Lula tiene un mensaje, y un discurso de Lula dura un minuto veintisiete. 1.400 Likes, 672 re tweets.

Concursos: Son poco frecuentes pero tenemos lindas experiencias. Con Francisco Cafiero hace unos años organizamos un concurso de “sentimiento peronista”. La gente se tenía que filmar y se ganaba un pa- saje a Buenos Aires, la visita a un museo y una cena, y salió fantástico. Además de salir en medios nacionales, en redes fue un éxito. Después para el día de la primavera sorteábamos libros, merchandising de Evita, remeras, mates, etc. A la gente le encantaba. Y eso los políticos no le hacen casi nunca. A esto me refiero con la creatividad.

Campañas de concientización: Donar sangre es salvar vidas. Sos o fuiste donante de sangre te quiero agradecer por las vidas que ayudaste a salvar… los componentes de la sangre. Ahí explica, bien 1.238 Me gusta. Va Donar sangre es salvar vidas. Esto es para que vean las infinitas posibilidades. Es- tas son algunas de las posibilidades de las cosas que pueden subir en redes sociales. No solamente para que no se queden en lo que estoy haciendo o en lo que hice, sobre todo en Facebook. Claro que estos ejemplos no agotan las múltiples posibilidades que abren las redes. Desde selfies hasta memes, desde infografías a contenido audiovisual de terceros, la clave siempre pasa por la creatividad y el sentido de la oportunidad.

Participar :

Participar implica tener una presencia profesional en las redes y dedicarle tiempo y ganas, algo que los políticos no siempre tienen. Es ahí donde cobra valor el rol de los que están más cerca del candidato o dirigente porque serán sin dudas los que tendrán la tarea de convencer y ayudar a perfeccionar el uso de estas herramientas.

Nuevamente, no hay mucho misterio. Como señalé al comienzo: no hay fórmulas mágicas. Sin el compromiso de parte del actor político, es preciso plantearse la conveniencia de estar. Esto es materia discutible. Lo hemos charlado con otros consultores y no hay respuestas absolutas. En mi opinión si un político no quiere estar en una red, no se quie-    re comprometer, yo prefiero no involucrarlo. Pero esta es una postura personal. Hay otros que dicen: “hay que estar, cómo sea, porque están todos”. Por mi parte insisto, si la presencia del dirigente no va a ser estratégica, no va a ser planificada, y por lo tanto, no va a hacer política en la red, estoy convencido de que no sirve. No sirve porque aunque se tenga el mejor equipo, se cuente con una persona que maneja muy bien las redes sociales, contemos con una persona que haga videos espec- taculares, un fotógrafo de los mejores… si al dirigente no le importa, no lo entiende, o nadie le explicó bien, no es un político 2.0 y se nota.

Por eso tanto pensar, planificar y participar no hay que darlo por algo que lleva un tiempo enorme sino como una acción que se puede desa- rrollar al mismo tiempo. Yo siempre pongo el mismo ejemplo para los que son futboleros lo van a entender, Juan Román Riquelme, tenía la capacidad de hacer al mismo tiempo esas tres cosas (pensar, planificar, participar) sin que el partido se detuviera. A nosotros nos enseñaron que la política es un juego de ajedrez. Es mentira. Uno en el ajedrez para  el reloj y el otro juega. Eso no existe en política. La política se parece más bien a una carrera de fórmula uno. Todos van corriendo y tienen una parada planificada en boxes, pero está pensado; y la carrera sigue sabiendo que los otros siguen corriendo y que se les está dando una ventaja relativa, entonces, lo que tenemos que lograr hacer, es lo que hacía Riquelme. Pongo siempre como ejemplo un gol que Boca Junior le hace a River Plate, en un Tiro de esquina, donde se toma un minuto y medio, tal vez un poco más; y esa jugada termina en gol. Boca lleva, tres jugadores al área a cabecear porque River había dejado muchos de- lanteros y Boca le convierte un gol. Riquelme hace un show y espera, patea el córner y Battaglia convierte el gol. Eso se puede ver en otras jugadas y significa tomarse un tiempo más, parar la pelota y pensar mientras el partido sigue. También en los tiros libres lo hace, tomarse un tiempo más. De eso se trata también hacer política, a veces también tomarse un tiempo, más en campaña. Yo sé que la campaña nos vuelve locos, nos pone nerviosos, la gestión peor, nos enloquece porque son siempre demandas. Pero hay que saber tomarse un tiempo, parar un poco la pelota y pensar. Pensar, planificar y participar para hacer polí- tica. Insisto, hacemos política en las redes, no comunicamos política; hacemos política, conversamos y si no lo hacemos no sirve. Debemos construir un perfil público capaz de generar empatía.

Esto lleva tiempo. Es interesante porque muchas veces llega la cam- paña y tenemos algún recurso, algo de dinero y contratamos una con- sultora que enseguida nos arma el Facebook, el Twiter, el Instagram, el Tumblr, todo lo que uno quiera. Pero eso no sirve, le sirve al consultor que cobra un montón de plata, a la consultora le viene bárbaro. Pero us- tedes pueden buscar o deben conocer un montón de casos de políticos que tienen miles y miles de seguidores y tienen una tasa de interacción que es bajísima. Porque de esa manera nadie te pone un Me gusta, nadie comenta, no les interesa, porque se nota que ese perfil está completa- mente desconectado de la vida de la persona. Entonces construir un perfil público lleva tiempo antes que dinero.

Recapitulando, si en las redes hacemos política, si entendemos que es- tamos construyendo poder. ¿Cómo, entonces, podemos comunicar mejor? Esa es la gran pregunta. Aquí me detengo para hacer unas brevísimas consideraciones en torno a esto. Acá hay una frase de Paulo Freire muy interesante: “No nos hacemos en el silencio sino en la palabra, en el traba- jo, en la acción y en la reflexión” (…) “el diálogo implica la responsabilidad social y política del hombre”. Freire habla de relaciones, responsabilidad, compromiso, poder. Suele haber problemas con la definición de poder. El poder, sabemos bien por Foucault, es una categoría relacional: son relaciones. El poder no es un objeto, no es una cosa que tiene alguien. El poder es un a relación y todo el tiempo estamos comunicando y todo el tiempo nos estamos relacionando; bien o mal pero lo estamos haciendo. Y, bueno, hay una cuestión moral de que el político tiene que comunicar bien, el político que representa tiene la obligación de comunicar bien.

Algunas reglas de la comunicación política

Investigar: si no investigo no puedo desarrollar una estrategia que tenga realidad. Tengo que investigar, utilizando encuestas, o conversando con la gente que me conoce, como se pueda, tengo que tener una idea, un pivote para realizar una investigación.

Teorema de Thomas: si las personas definen las situaciones como reales, estas son reales en sus consecuencias.

La gestión es el mensaje: acá en Argentina todo el tiempo el gobierno promociona “haciendo lo que hay que hacer” y el gobierno anterior usa- ba “Aquí también la Nación crece”. La gestión, todo el tiempo comunica lo que se está haciendo.

Comunicación efectiva: es un mensaje poderoso que se repite con bastante frecuencia. Hoy no profundizaremos en la construcción de  los mensajes, pero esto es importante, debemos trabajar en un mensa- je que sea el principal y en mensajes secundarios y los mantendremos en el tiempo. El mensaje debe ser claro y fácilmente comprendido por cualquier persona. Esto, sobre todo es importante para los dirigentes políticos: no podemos hablar de todo. Un político que habla de todos los temas, no habla de ninguno. Un político que es especialista de todo no sabe de nada.

Mantener unidad en el mensaje. Reforzar un concepto conocido. Uti- lizar el recuerdo como catalizador. Los partidos conservadores suelen tener una mayor homogeneidad en “cómo” se transmiten los mensajes. Nuestras estructuras partidarias, todavía, no trabajan bien estas cues- tiones. Los temas en sí no son tan importantes como su tratamiento:    a veces no importa tanto lo que estamos hablando sino cómo va a ser tratado el tema.

Siempre intentar convertir debilidades en fortalezas. Pero cuidado,  a quiénes nos dedicamos a la consultoría política nos gusta tratar de maximizar las virtudes de nuestros candidatos y minimizar los defectos que tienen, pero no hacemos milagros; hay cosas que no podemos cam- biar de un candidato y debemos poder reconocerlo. Nunca subestimar ni minimizar los problemas porque después nos generan crisis.

Anticipar es comunicar y comunicar es anticiparse. Yo puedo hacer que un candidato que sea rígido, se suelte un poco más pero difícilmen- te se convierta en un actor. Puedo ayudarlo a que mejore, puedo aplicar estrategias que no lo expongan tanto a ese tipo de situaciones que lo complican, que lo perjudican.

 

La investigación es fundamental pero a veces no se tienen suficientes recursos para investigaciones. Lo que sí el dirigente va a tener es un equipo detrás que lo conoce y lo puede ayudará poner en palabras esto que planteamos. ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Cuáles son mis oportuni- dades? Cualquier persona formada puede ayudar, para eso están tam- bién los consultores; y si después surge la posibilidad de una encuesta, seguramente nos va a ayudar a confirmar o no aquello que se daba por cierto. Es muy sencillo determinar también cuáles son las debilidades y las amenazas. Ahora, luego de realizar el FODA el verdadero enredo es qué estrategia aplicamos a partir de eso. Ahí está la cuestión.

Me gusta mucho esta frase de Perón: “La nueva forma de conducción está ajustada a esos nuevos medios, a esa nueva cultura, y al nuevo sentido que puede tener la conducción moderna (…) cuando quien conduce no los aprovecha y conduce como hace un siglo es indudable que lleva enor- mes desventajas frente a los que aprovechan todas las circunstancias de los perfeccionamientos modernos para ponerlos al servicio de la conduc- ción” Año 1952. Pareciera que nuestros partidos políticos se quedaron allí. Llegó la televisión, y ahí quedaron. Tenemos partidos del siglo XX, estructuras partidarias del siglo XX. No hay forma de que nosotros lo po- damos renovar. ¿Por qué? Porque se pretende conducir como se conduce hace un siglo. Y esto es un problema, por eso hablamos de desafíos.

Por último quería prestar atención sobre la escritura en las redes so- ciales. Se escribe mal y es horrible. La gente en su muro de Facebook quiere ver fotos de gatitos, frases inspiradoras, videos graciosos, no quiere ver políticos, no les interesa. Entonces cuando el político apare- ce, no puede hacerlo con textos de veinte renglones, con diez párrafos. Tenemos que ser muy concretos y directos para tratar de enganchar, de persuadir al otro.

Antes habla de la construcción del perfil que también implica construir una imagen. Y esto no es un capricho, sino que demuestra que nos impor- ta el lector. Es un guiño que le hacemos al lector. Escribir bien es utilizar correctamente los signos de puntuación, mayúsculas, etc. Escribir bien es adecuar el contenido a cada red social. ¿Cuál es el sentido de hacer comunicados? Y peor aún ¿Con qué criterio alguien los comparte en un posteo de Facebook? Yo sé que los comunicados les encantan a las fuerzas progresistas y son fanáticos; se discute hasta dónde va la coma, hasta dónde ponemos el punto. El tiempo que perdemos  haciendo comunicados es increíble. Luego de hacer el comunicado, lo pasan a un PDF, le ponen un logo y lo suben a Facebook… pero, en Facebook, quién quiere ver un comunicado de un partido político, nadie. Y, no conformes le agregan un párrafo comentando el comunicado. Es una cosa imposible eso. Si ustedes manejan redes de partidos políticos, tachen los comunicados, no se usan comunicados. Para la prensa podes hacer una gacetilla pero para el resto de las redes de comunicación se tienen que adecuar los contenidos.

Probablemente una estrategia en redes me ayude a hablar con los que piensan más o menos parecido. Lamento desilusionarlos, pero Facebook, te ayuda, a través de la pauta, a que te comuniques con la gente que tiene similares intereses. Ayuda a micro segmentar, es cierto, pero hacerlo con quiénes no piensan en nada como nosotros nos hace gastar muchísima plata para que interactúen y el resultado de la estrategia pro- bablemente no sorprenda.

Hoy que en casi todos los países de América Latina tenemos dos po- los grandes y un porcentaje de personas en el medio, la grieta como dicen aquí en Argentina, el principal desafío es conquistar a esos inde- pendientes, porque el resto está convencido respecto a nosotros para bien o para mal.

Quiero ser claro: no ganamos elecciones con las redes. No quiero que ese mensaje sea equívoco, no es que hacemos una buena estrategia en redes y ganamos la elección. Todo lo contrario, podemos hacer una elección en redes espectacular y tener una derrota electoral. Siempre lo más importante es el territorio, pero las redes son otro territorio dife- rente, territorio digital que tenemos que tenerlo a nuestro favor.

Otros tips

Revisar siempre, al menos una vez lo que vamos escribiendo para redes. Les doy un ejemplo. Vicente Fox, cuando era presidente. “Feli- cidades Mario (por Mario Vargas Llosa). La hiciste, ya son tres los que ganaron el premio Nobel, Borges, Paz y tú”. Borges no ganó el premio Nobel. Bueno, con eso se generó un montón de shows y todo eso. Otro ejemplo: “El ARSAT representa un salto tegnológico histórico”, una cuenta de gobierno. Hay que revisar las faltas de ortografía.

Compartir textos y enlaces acompañados de imágenes apropiadas.

Cuando hay más de un administrador se nota. Yo me doy cuenta y mucha gente se da cuenta, hay que tratar, si una cuenta que es de un partido y la administran varios, tres o cuatro. Tienen que tener criterios comunes.

Redactar oraciones cortas. Menos es más. El ex Presidente de Ecua- dor Rafael Correa maneja perfecto las redes sociales, las entendió, como Hugo Chávez, las entendió. “Cámara para espiarlo. Llamamos revolución a cualquier pendejada. Complot para que fracase. Realmente este señor está desvariando.” Esto es un uso excelente de las redes sociales, 9.948 likes. Miren la fuerza que tienen tres frases. Ni un comunicado. Miren si tenían que salir con un comunicado, gestionarlo, en repudio de lo que había dicho, tardaba dos días. Adecuar el contenido de las publicaciones a cada red social. No sirve cuando ponemos en Twitter el Link a la foto de Instagram. No sirve eso. Igual que muchos que publican sus tweets en Facebook. No, no funciona eso. Cada red social tiene su propio lenguaje, su propia lógica, su propio territorio.

Interactuar e incentivar a que los usuarios participen. Evitar responder comentarios agresivos en el mismo tono.

Priorizar la calidad nuestra publicaciones sobre la cantidad. No importa todo el tiempo publicarlo. Agoto, saturo a la gente. Vuelvo a insistir, la gente no quiere ver a los políticos en sus redes sociales, excepto los militantes fanáticos. Entonces tratemos de priorizar calidad sobre cantidad.

Y después pongo en signos de pregunta si conviene exponer la vida privada, o no. Yo creo que sí. Que para un candidato, para un dirigente político sí. Hay que exponer la vida privada. Un texto que me encantó, que no me acuerdo si había salido en el Times o en uno de los princi- pales diarios de Estados Unidos tenía como título una pregunta: “¿Qué hace Hillary, cuando no hace política? Ese ere el título de la nota. Y era muy interesante, porque la respuesta con Trump la conocías: rodeado de lujos, mujeres, excesos, uno cabalmente podía imaginar a Trump cuando no hacía política. Hillary, en cambio no mostraba otra cosa. No te imaginabas a Hillary jugando con sus nietos. El otro día un monólogo del que presentó los Oscar, decía: Hillary hacía política desde el vientre de su madre. Eso está instalado en el norteamericano común. Hacía po- lítica, no hacía otra cosa que hacer política. Es aburrida una persona que sólo sabe hacer política, aunque nos encante la política.

 

Tres conceptos muy claros sobre lo que tiene que tener un texto en redes: concisión, fuerza y claridad. Esto es lo que tenía el texto de Rafael Correa que pusimos como ejemplo.

Concisión porque lo breve si es bueno, es dos veces bueno, como decimos en la Argentina. Hay que utilizar vocabulario conocido, frases breves y sencillas.

No abrumar con datos, recuerden lo que les decía antes, los temas no son tan importante como su tratamiento. Un buen dato fuerte ya nos alcanza; frases breves y sencillas. Esto también es una máxima: si un texto hay que leerlo dos veces, está mal escrito, no hay vuelta que darle.

Evitar los pleonasmos, esto de “los vi con mis propios ojos”, hay que acortar las oraciones y eso se entrena. Evitar la perífrasis, que es esto de usar un lenguaje completamente ampuloso, desmesurado, para brin- dar una idea. Nosotros tenemos muchos políticos que hacen esto. Un ejemplo es el siguiente: en lugar de decir simplemente, “estoy disgustado con tu comportamiento”, se puede decir, “la manera en que te has comportado en mi presencia en los últimos tiempos ha hecho que me sienta incómodo, y como resultado de sentirme descontento estoy decepcionado contigo”. Esto habitualmente lo hacen nuestros políticos por las redes sociales, el compañero se inspiró y entonces empezó a poner un comunicado y agregó una poesía arriba.

Más recomendaciones de  escritura:

Evitar adverbios terminados en “mente”. En lugar de escribir induda- blemente, usar “sin dudas”; en vez de gratuitamente, “gratis”; usar punto seguido, ayuda a la lectura, la ameniza; dividan los párrafos en Facebook. A veces, no va punto seguido, no va punto aparte. Los uso en Facebook para que se pueda leer mejor. Lo que debemos proponernos es que lo pueda leer cómoda la persona. Entonces a veces donde va punto seguido le metes un punto aparte.

No usar expresiones de realce. Usar frases simples. En vez de decir “con el objeto de”, “para”. Esto es típico, “nos reunimos con el objetivo de…”, no, “para”; “por el espacio de “por “durante”.

Evitar la temporalidad. No usar eso de “Ayer Lunes”. No importa cuando pasó, a nadie le importa el día. De madrugada, “El martes nos juntamos…”, no. Además si la idea es ponerlo en Facebook, eso a lo mejor se lee dentro de dos días; sobre todo si es algo bueno, el posteo debe parecer actual y por tanto su atemporalidad suma.

Dos oraciones cortas son mejores que una extensa.

A modo de cierre, a fin de cuentas nos preguntamos: ¿Cuál es el se- creto? El secreto es que no hay secretos. El secreto es que hay que armar equipos, como les decía, ponerse a trabajar, hacer un trabajo previsible, asignar funciones y responsables. No hay misterios, no es algo que nadie pueda hacer, no es necesario tener una estructura colosal. Necesitamos tener militantes comprometidos y en lo posible formados, identificarlos, y que puedan ponerse a trabajar en estos temas.

 

 

 

Reflexión final del Taller de MCS

 

 

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Hoy América Latina y el Caribe viven momentos de búsqueda, con- flictos y desafíos. Los medios de comunicación y las redes sociales forman parte inescindible del accionar político en nuestros países.

Tenemos, clara conciencia de su poder y de las estrategias que llevan adelante para desestabilizar los procesos populares, progresistas y de iz- quierda. Así también la relación que existe entre los grandes medios y el capital concentrado y financiero.

Los gobiernos y pueblos del continente enfrentan, partiendo de esta matriz a la que hacemos referencia, problemáticas particulares, inheren- tes a sus propios desarrollos políticos, históricos y culturales.

La irrupción de las nuevas tecnologías de la información, el rol de los jóvenes frente a ellas y su participación en los procesos de construcción social, son elementos transversales que atraviesan a las sociedades.

De igual modo la relación de las organizaciones de diverso origen y características, con las transformaciones que se impulsan y el rol de la comunicación en ese esquema, son elementos imprescindibles a la hora del debate y la realización de actividades.

También debemos reconocer aquellas situaciones donde no se tiene el control del aparato del Estado y en muchos casos se viven situaciones de resistencia, persecuciones y rearmado político.

En esta diversidad transcurre la etapa, en donde merecen analizarse los niveles de articulación internos y externos, la producción de conte- nidos y las mejores herramientas comunicacionales para enfrentar esta coyuntura y este contexto.

Está claro también que, esta realidad que describimos, que no in- tenta explicar la totalidad del mundo comunicacional, sino algunos aspectos relevantes; implica tareas y optimizar muchas acciones que se vienen realizando.

Es necesario fortalecer las redes sociales y las plataformas comunica- cionales para lograr mayores niveles de articulación.

Es imprescindible formar cuadros políticos en comunicación; no sólo personas capacitadas en lo técnico y nuevas tecnologías sino con capacidad para interpretar procesos y discernir contenidos y herramientas idóneas para cada escenario que se presente, en condiciones de coordinar esfuerzos y actividades.

A la luz de nuestras experiencias, resulta necesario, sistematizar y articular nuestras prácticas, construir los espacios para gestar una comunicación democrática, plural y diversa, que sea un instrumento en la lucha por nuestra segunda y definitiva independencia.

 

Buenos Aires, 13 de octubre de 2017.-

 

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Taller de Medios de Comunicación Social

 

No Hay INdepeNdeNcIa SIN comuNIcacIóN democrátIca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice

Prólogo                                                                                 5

“No hay independencia sin

comunicación democrática”                                              7

Agencias de ¿“Noticias”? Industrias de la “pos-verdad”

y la “plus-mentira”                                                            11

La lucha por la ley de servicios Comunicación Audiovisual y

la situación actual en Argentina                                      15

Comunicación y política                                                       25

El rol de la comunicación en la actual

coyuntura de América Latina y el Caribe                              31

Hacia un modelo de

comunicación participativa                                                  37

Algunas pautas para maximizar un perfil en Facebook y en Twitter.

Principales características y usos                                     41

Reflexión final del Taller de MCS                                     57

 

 

 

Prólogo

 

 

Lic. Francisco Cafiero

Dirigente peronista, Vicepresidente de la COPPPAL. Presidente del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China. Docente de la Universidad Nacional de Lanús. Ex subsecretario de ges- tión y articulación institucional del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Licenciado en Relaciones Internacionales. Licenciado en Geogra- fía. Master en Relaciones Comerciales Internacionales.

 

 

Es fundamental que los partidos políticos y los movimientos sociales ocupen un rol cada vez más protagónico y comprometido con la integración regional. Son instituciones y organizaciones que representan a distintos sec- tores e intereses de la sociedad, y como tales, los puentes entre los pueblos.

La integración es un camino difícil, requiere que sepamos y entenda- mos más de todo el conjunto de la región. Es además, la respuesta más contundente que tenemos para hacer frente a las asimetrías y problemá- ticas que impone el mundo globalizado hoy. Para ello es importante que quienes pertenecemos a las instituciones políticas y partidarias elabore- mos y llevemos adelante agendas comunes para abordar los múltiples de- safíos que hay. En tal dirección, y pensando en una temática puntual, se propuso organizar entre el Foro de San Pablo (FSP) y la Conferencia Per- manente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL) un encuentro sobre medios de comunicación en América Latina.

Siento un orgullo especial porque el mismo se haya desarrollado en Argentina, y particularmente en la Ciudad de Buenos Aires; pero sobre todo, porque es la primera vez que estas dos organizaciones continenta- les organizan un encuentro en común.

Durante dos días especialistas de distintas fuerzas de la Patria Gran- de y de universidades, compartieron sus experiencias y conocimientos. Entre los interrogantes planteados quedan certezas y dudas acerca de las herramientas para la comunicación y los medios: ¿Qué sabemos de los medios de comunicación? ¿a quienes responden? y ¿Cuáles son sus intereses?; ¿Qué rol cumplen las redes sociales hoy? y ¿Cómo hacer un uso correcto de ellas desde la política?

En ésta publicación hay aportes necesarios para una mejor interpre- tación de los medios de comunicación, y para el entendimiento y uso de las redes sociales. Estimo que éstos deben ser de lectura obligatoria para todas las fuerzas políticas que conforman el FSP y la COPPPAL.

La región vive tiempos complejos, y atraviesa una coyuntura política- mente  difícil para quienes formamos  parte de los movimientos  políticos e instituciones partidarias que compartimos valores e ideas de una Patria Grande, justa, libre y soberana. Compartir experiencias, conocimientos, y apelar a la formación es un camino interesante para ir unidos superando los mismos desafíos y problemas que tenemos en distintas partes de la región.

 

“No hay independencia sin comunicación democrática”

 

 

Dr. Jorge Drkos

Coordinador del taller de Medios de Comunicación del FSP ; Dipu- tado y Senador por Buenos Aires (1989/2003) Presidente de la Comi- sión de Medios de Comunicación en ambas Cámaras; Vicepresidente de la Asamblea Constituyente de Buenos Aires (1994) ; Ministro Plenipo- tenciario de la Cancillería Argentina (2004/2015); Secretario Ejecutivo Adjunto COPPPAL

 

 

El Taller de Medios de Comunicación Social fue conformado en la Ciudad de México en el 2015. Desde su inicio, entre los objetivos plan- teados por sus integrantes, se dio prioridad al desarrollo de diversas ac- tividades tendientes, a fortalecer y estimular el debate sobre el rol que cumplen en nuestras sociedades.

La falta de pluralidad, la necesaria democratización de la palabra, el uso y abuso de las redes sociales, las nuevas tecnologías y la concentración me- diática necesitan una legislación antimonopólica. Estos temas, intentan ser un punto de partida para debatir qué papel deben cumplir la política y los medios de comunicación social.

Los grupos mediáticos concentrados en la Argentina y como sucede en el resto del Continente se han convertido en factores de poder insos- layables, sobre toda a partir de la década del 90. Han construido, con la complicidad y complacencia de los gobiernos de derecha, verdaderos monopolios de la tergiversación. Configuran una realidad y construyen una subjetividad que termina colonizando a la opinión pública. Desde allí desestabilizan, crean condiciones para gestar los denominados “gol- pes blandos” como fue el caso de Manuel Zelaya en Honduras, Fernan- do Lugo en Paraguay y Dilma Rouseff en Brasil.

Los relatos falsos, las conspiraciones, la construcción de climas de acusación y deslegitimización contra los funcionarios. Una manifiesta hostilidad, incentivando el odio y la agresión, impulsando falsas con- frontaciones van generando condiciones para que las victimas terminen apoyando a sus victimarios. Estas y otras sutiles acciones van generando y dando sustento a modificaciones en el comportamiento de nuestras comunidades, que se han convertido en sociedades en riesgo.

Esta manipulación del pensamiento, contiene como uno de sus ob- jetivos centrales deslegitimar la política y por ende a las acciones de los Gobiernos de izquierda, progresistas o populares que surgieron a partir de 1998 con la elección del Comandante Hugo Chávez Frías. La suges- tión, la reiteración de mensajes negativos, hacen que estos medios, de- liberadamente, muten la libertad de expresión, en libertad de agresión.

Muy lejos quedo la “verdad”, la pluralidad, el disenso, ante esta expro- piación de la palabra a la que nos fueron llevando la concentración de los medios de comunicación, hace necesario que el Estado intervenga,

 

| No hay independencia sin comunicación democrática

 

 

que los partidos políticos, sus dirigentes y militantes nos capacitemos para defender y garantizar la pluralidad de voces, que se generen ins- trumentos legales de control y equilibrio para que la distribución de la palabra sea también distribución de la riqueza.

Cuando no existe una fuerza política que se convierta en polea de transmisión entre los que conducen y las masas, a la realidad siempre la explican los medios masivos de comunicación en función de sus propios intereses, afirmo Marcelo Koenig , por eso es fundamental que seamos capaces de contrarrestar esta fenomenal maquinaria para dar la disputa en la creación del “sentido común” en cada una de nuestras sociedades.

En este marco se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires el 12 y 13 de octubre del 2017 el Taller de capacitación y formación “No hay indepen- dencia sin comunicación democrática” auspiciado  conjuntamente  por  el FSP y COPPPAL. Estuvieron presentes compañero/as de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Venezuela, Uruguay y de Argentina.

El jueves 12 se compartieron las intervenciones teóricas de Carlos Borgna: Coordinador de la Red de Comunicadores del Mercosur ; Pe- dro Lanteri ex Director de la Radio de las Madres de Plaza de Mayo e integrante de la Coalición por una Comunicación Democrática y del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina; Gabriel Mariotto: impulsor de la Ley de Servicios Comunicación Au- diovisual en Argentina, Diputado del PARLASUR , ex vicegobernador de la provincia de Buenos Aires , Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora . Fernando Buen Abad (México) quien no pudo estar presente, porque fue invita- do como acompañante en las elecciones a Gobernador de la República Bolivariana de Venezuela, a pesar de ello , no quiso estar ausente de esta compilación y sus reflexiones son incluidas en esta publicación.

El viernes 13, se llevaron a cabo los dos talleres de capacitación a cargo de Sergio Arria (Venezuela) colaborador del Centro Universi- tario para la Información y formación Sean Mac Brides de la Universi- dad Nacional de Lanús y de Gerardo Girón: Lic. en Ciencia Política de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), Director general de la Asociación Nacional de Politólogos de Argentina (ANAP) y dirige el Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos sobre China (CLEPEC) .

 

 

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Asimismo, cabe destacar la importancia del posterior debate e inter- vención de los asistentes y agradecer a todo el equipo de organización que con su trabajo y colaboración permitieron que este Taller, intente ser un aporte, para quienes están preocupados e interesados en el rol de

los Medios de Comunicación Social en nuestros paises.

 

Agencias de ¿“Noticias”?

Industrias de la “pos-verdad” y la “plus-mentira”

 

 

Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

Director del Centro Universitarios para la Información y la Comuni- cación de la Universidad de Lanús, mexicano de nacimiento, especia- lista en Filosofía de la Imagen, Filosofía de la Comunicación y Crítica de la Cultura. Es Director de Cine egresado de New York University, Licenciado en Ciencias de la Comunicación Master en Filosofía Políti- ca y Doctor en Filosofía. Asesor del Centro de Investigación Aplicada en Recursos Audiovisuales CIARA. Ha impartido cursos de postgrado y conferencias en varias universidades latinoamericanas. Ha obtenido distinciones diversas por su labor intelectual.

 

 

Todas las aberraciones imaginables para deformar la realidad y linchar mediáticamente a las luchas sociales, tienen una fuente bur- guesa generosa en las “Agencias Internacionales de Noticias”. Se lla- men como se llamen. Aunque  tienen fachadas mercantiles distin-  tas, su dispositivo ideológico (falsa conciencia) es exactamente el mismo. Operan con premeditación, alevosía, ventaja e impunidad pública trasnacional. Con la dictadura del negocio informativo y la concentración de la información las empresas se han convertido en un oligopolio con el 90 por ciento del mercado dominado por 6 em- presas principalmente: Bertelsmann, Disney, General Electric, News Corporation, Time Warner y Viacom.

Se barnizan con “credibilidad” de mercado gracias a su complicidad con la ideología de la clase dominante y se hacen rentables gracias a todos los artilugios monopólicos ilegales. El colmo es que se infiltran por todas partes y que (no pocas veces) imprimen su influencia deformante en es- pacios que, en apariencia, no comparten su lógica. Hay casos a raudales.

Desde 1945 y hasta el año 90, el 80 % de las mercancías informati- vas provenía de 5 grandes agencias: dos norteamericanas, Associated Press (AP) y United Press International (UPI); una británica, Reuters; una francesa, France Presse (AFP) y una soviética, TASS. Entre ellas, AP y UPI. Las 5 empresas de mercancías de noticias internacionales, se fusionaron bajo el imperio de los servicios de noticias a la radio, la tele- visión, el cable y la televisión por satélite. La verdad ya no importa, sólo importa la mentira que seduce, ilusiona, narcotiza y vende

Operan con impunidad e impudicia. Las 10 agencias más podero- sas hoy: 1.-Reuters creada en 1851; vende “información” en más de 20 idiomas. 2.-Agence France Presse, la más antigua, 1835, de París ven- de en 110 países. 3.-Associated Press de USA creada en 1846 comer- cia información en 5 idiomas. 4.-ANSA italiana de 1945 vende en más en 74 paises. 5.-United Press International, yanqui también de 1907 6.-Press Association del Reino Unido. 7.-Xinhua News Agency de Chi- na, 107 oficinas en el mundo. 8.-Europa Press de 1957 de España. 9.- RIA Novosti creada en 1941, rusa. 10.-Interfax Information Services Group comercializadora rusa fundada en 1989. Las agencias comercia- lizadoras de “noticias” se convirtieron en “cliché” fabricantes de infor- mación-mercancía de carácter internacional que son compradas por

 

| Agencia de ¿”Noticias”? Indistria de la “pos-verdad” y la “plus-mentira”

 

 

“medios nacionales”. Son negocios que venden lo que fabrican como “hechos” o “noticias”, a sus clientes o “abonados”. No tienen capacidad sistemática de análisis crítico de la realidad ni son “objetivas” ni veraces en la información que venden siempre plagada con los matices ideoló- gicos de la empresa comercializadora. Son, por ejemplo corresponsables de las peores canalladas fabricadas por la SIP.

Las agencias mercantilizadoras de información son consecuencia de la expansión del capitalismo y su ataque a la clase trabajadora, inclu- so con las “nuevas tecnologías”. Semejante tarea exige la supresión de las barreras regulatorias de información, y contenidos culturales, para garantizar la libre circulación de las “mercancías noticiosas” y vender sus “productos informativos” cargados ideológicamente con cobertura mundial. No es un negocio entre “amigos”, es una guerra monopólica que tiene por base un “todos contra todos” internacional. Hasta los años 90 Time Warner y Disney, controlaban el 15% del mercado internacio- nal hasta 1990, y ya en 1997 lograron el 30-35 %.

Los resortes ideológicos:

Es necesario intervenir en los flujos mundiales de la información, es decir, en su modo de producción, sus relaciones de producción y su se- mántica colonialista. Urge un Nuevo Orden Mundial de la Información y Comunicación (NOMIC). Democratización de la producción, distri- bución y consumo de la información a nivel global y proponer cambios profundos en las fuentes de redacción, en la sintaxis y en los sujetos de la enunciación. El nuevo territorio que hoy dominan los negocios de las noticias internacionales, está ampliamente globalizado, es enorme y tiene por base el poder económico, político, social.

Se ensayan, paradójicamente, todas las formas de la censura más so- fisticada. La concentración de agencias y “pequeñas empresas” infor- mativas “satélite” en los llamados “países centrales” y la escases de ellas en países llamados “periféricos” tiene efectos severos en la dependencia informativa, en el perfil de lo informado y en la orientación ideológica que transita, sistemáticamente, en las venas de cada “noticia”. Dejan ver lo que “conviene” incluso cuando parece inconveniente, es decir, aquello que se informa porque se trata de un juego de “espejos” altamente sofis- ticado a pesar de su apariencia rudimentaria poco profesional.

 

 

 

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El alcance de semejante poder de concentración monopólica, de lo que algunos autores ya caracterizan como la de la riqueza informativa y de las herramientas de producción y de divulgación, ha venido ge- nerando estragos culturales severos en el campo simbólico de los des- tinatarios o usuarios de esa información industrializada. En primer lugar la cultura de la competencia de mercado como “alma mater” de la información y, en segundo lugar, la cultura de la uniformidad. Esa situación ya ha generado un formato autoritario en el flujo informati- vo y ha creado una red de influencias ideológicas en las que se multi- plica el poder de las agencias más allá de su carácter de sólo vendedo- ras de noticias. Algunos creen que su dependencia de las Agencias de Noticias es un signo de status o de “proximidad” cosmopolita con los poderes reales o con la dominación de conciencias. Mientras linchan mediáticamente a los líderes sociales.

La industria mundial de la producción de “información” en manos de las “Agencias de Noticias” ha constituido una derrota cultural y comuni- cacional inmensa, especialmente en América Latina donde han operado como medios golpistas auxiliares de la anti-democracia. El caso Chileno es emblemático tanto como la ofensiva brutal contra Cuba y Venezuela. Deberían ser, las “Agencias de Noticias”, una gran victoria de los pueblos para informarse de sí y de otros con libertad y profesionalismo pero, una vez más, como en muchos otros casos, el lastre ideológico latifundista y la práctica mercantil monopólica reducen la jerarquía histórica de la información, y su dialéctica humana, a mercancías desechables. Basura

 

La lucha por la ley de servicios Comunicación Audiovisual y la situación actual en Argentina

Lic. Gabriel Mariotto

Periodista y docente universitario, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamo-   ra; Impulsor de la Ley de Servicios Comunicación Audiovisual en Argentina, Presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Co- municación Audiovisual (AFSCA), encargada de regular los medios de comunicación. Vicegobernador de la provincia de Buenos Aires 2011/15, Director, productor y guionista de películas: Padre Mujica, Perón Vuelve, A cielo abierto, Operación Walsh entre otras actual- mente es Diputado del PARLASUR.

 

 

La Argentina recupera la democracia en el año 1983 y heredamos, entre todas las tragedias,  una ley de medios de la dictadura militar  que convivió con nosotros veintisiete años. Avanzamos mucho en los gobiernos de Néstor y Cristina, como nunca. Hace poco se cumplie- ron siete años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual pero en esos veintisiete años de democracia, convivimos el Decreto ley 1.880 . Por supuesto anacrónica, represiva, censora; aún así la cultura popular pudo gambetear y surgieron en los años 86/87 con mucha fuerza, emisoras de baja potencia que fueron ámbito de resisten- cia cultural muy importante, muy genuinas, muy participativas, donde no sólo el concepto sino también el formato pudo ensayarse para llegar de la mejor forma con la música, la poesía, la opinión, el radioteatro con lo que no se escuchaba en las FM del sistema. No me cabe duda que ese fue el embrión junto con los gremios de comunicación y de  las universidades. Embrión que sirvió para generar el texto de la Ley 26.522, que fue un acierto en la forma que se llevó adelante.

Se construyó de la forma más plural, en foros, recorriendo todo el país. Ese formato permitió que la discusión sobre la comunicación llegara a la mesa familiar. Había algo que impedía que avanzaran los más de setenta proyectos de ley presentados en todos esos años en el Congreso, quien la impulsaba recibía la estigmatización de parte de la opinión del medio con- centrado y sobre todo el medio monopólico se encargaba de especificar sobre que carriles transitaba la ley en cuestión y entonces la hacían bolsa. La única forma de romper esa trama destructiva, fue caminar en foros y dis- cutir mucho, recibir aportes sobre un texto prefijado, reviendo y recibiendo aportes de toda la ciudadanía, eso hizo imparable la Ley. Creo que hay que aprender no sólo de la Ley de Medios y adoptar que las leyes  centrales de nuestros estados tienen que debatirse. Ese formato es realmente muy fortificador del texto y permite llegar a todos los ámbitos. Por eso fue una ley interesante, importante que costó muchísimo sancionar, pero que tuvo el coraje de Cristina Kirchner, de subrayar que aunque fuera lo último que iba a hacer, no había venido a calentar sillas sino a arremeter contra esos poderes que hacen más chiquita la democracia.

Sin Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no hay demo- cracia posible, porque lo estamos padeciendo hoy, una vez que el go- bierno de Mauricio Macri derogó por decreto de necesidad y urgencia los aspectos centrales de la ley, sobre todo con lo que tenía que ver con

 

 

la desmonopolización. Creo que Ernesto Samper como Presidente de UNASUR, dijo que los poderes facticos sobrevuelan los territorios,  los cielos de la Patria Grande. Medios de comunicación concentrados y poder judicial operando en forma sistémica.

Es muy fácil detectar que entre el poder judicial y los medios de co- municación concentrados, hay un eslabón perdido que son los servicios de inteligencia y que funciona a la perfección. Si uno ve televisión ya no está escuchando la opinión libre o interesada de un periodista, está viendo como se opera a partir de la visión de los distintos servicios de inteligencia y si hay cuatro periodistas en un panel, cada uno responde a un “servicio” y la discusión es entre servicios y eso se ve reflejado en las tapas de diarios al otro día, en un fallo Judicial, jamás se me    va a escapar decir “justicia”, sino que es el Poder Judicial. Entonces, servicios de inteligencia, medios de comunicación y Poder Judicial es una triada de la cual es muy difícil salir. No me cabe duda que vamos a encontrar la salida, la salida tiene mucho que ver con poder desarticular el egocentrismo, que quizá sea el factor más dañino entre los espacios nacionales y populares. Todos los días hay que pelear contra el ego- centrismo. Ponerlo en palabras y tratar de superarlo, la comunicación popular nos tiene que servir para volver al lugar donde estábamos muy bien y no la pudimos activar a partir de la ejecución de una ley de Ser- vicio de Comunicación Audiovisual como se la discutió en la Argen- tina, que es vanguardia todavía en el mundo y no porque sea la mejor, sino porque tomó las mejores experiencias de lo ya discutido en otras sociedades y que le agrego un condimento propio, producto del pade- cimiento, de muchos años de sometimiento. Entonces se le puso a las mejores experiencias recogidas, se le sumo esa cuota de padecimiento revertida en potencialidad. Por ejemplo el treinta y tres por ciento del espectro destinado a las emisoras sin fines de lucro, es un avance muy importante, es un punto también que el resto de las sociedades ve con gran satisfacción.

Nosotros tuvimos la Ley, una ley que impulsó el ejecutivo, Cristina se involucró porque no era posible que fuera promovida por un dipu- tado, por un sector , porque el poder que enfrentas es muy grande, por lo tanto, que el ejecutivo haya enviado el borrador y después recogi- das todas las opiniones a partir de los foros le dio una potencia funda- mental, Cuando el Congreso la aprobó con amplia mayoría, llovieron

 

 

medidas cautelares impulsadas por el Grupo monopólico Clarín que trabaron su implementación. Se discutió en una audiencia pública en la Corte Suprema de Justicia, donde fue maravilloso el trabajo de Cynthia Ottaviano, Damián Loreti y Graciana Peñafort contra los abogados de Clarín y se logró la constitucionalidad de la totalidad de los artículos. Estábamos en el mejor de los mundos, después de cuatro años de discu- sión por las medidas cautelares la Corte nos da la constitucionalidad y era el mejor escenario para poder aplicar la Ley. Y ahí es donde tenemos que revisar algunas disfunciones que hemos tenido en la aplicación. Yo voy a mencionar dos, que creo que fueron los que le dieron un golpe knockout a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La pri- mera fue la suspensión de los concursos para nuevas licencias de televi- sión; la Argentina tiene 29 canales privados desde 1958. La televisión nace con la voz y la imagen de Evita, desde los balcones de la Casa Rosada y el “Aunque deje en mi camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recordarán mi nombre y lo llevaran como bandera a la victoria”. Esa frase la pronuncia el 17 de octubre de 1951 cuando nace la televisión. La dictadura que derroca a Perón otorga en 1958 las licencias para los canales de Capital Federal y se licitan resto de licen- cias que nunca más se volvieron a concursar, siempre hubo una medida para renovar licencias. Entonces 29 concursos, 29 canales y se cerró todo. Cuando nuestro gobierno recupera la banda de UHF por donde iba a ser y crecer la televisión digital terrestre, toma una medida muy importante que pateó el tablero al adoptar la norma brasilero japonesa, por donde iban a operar las bandas en esa plataforma de televisión di- gital terrestre, después del apagón analógico que en algún momento se realizará, solamente quedará la televisión en esas bandas. Al adoptar la norma brasilero japonesa, que Brasil había adoptado, la Argentina es el segundo país y logramos que todo el continente incluso Uruguay que ya se había expresado a favor de la norma europea y Chile que también estaba por cambiar a la norma europea, todo el continente salvo Colom- bia que adoptó la norma norteamericana, bueno, no en vano tienen siete bases norteamericanas en su territorio, el resto del Continente adoptó la norma brasilero japonesa. Lo que nos permite soñar con que haya pro- ducciones que se vayan generando en todos nuestros estados y que vue- len los cielos de nuestro éter y que podamos tener entonces, medios de comunicación que ayuden a la integración. Volviendo a los concursos suspendidos, teníamos recuperada la banda de UHF y esa plataforma

 

 

permitió un llamado a concurso para 220 televisoras, 110 con fines de lucro y 110 sin fines de lucro. Esas frecuencia iban a ser adjudicadas gradualmente y a su vez la Ley obligaba a las plataformas de distribu- ción como DIRECTV y a las Cable operadoras a ir incorporando a la grilla a los nuevos canales. Entonces esa pluralidad que reclamaba la sociedad y que la Ley manifestaba se podría haber cumplido. Todo esto que podría haber sucedido no sucedió porque nuestro gobierno los suspendió. Gravísimo error, un error irreparable.

La otra medida que a mi juicio también afectó al desguace de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue la aplicación de la desmonopolización. Como se aborda el aspecto de desmonopolización. Claro, la Ley de Servicios y Medios de Comunicación permitía un nú- mero de emisoras de radio y de televisión en manos de una empresa, no más de diez a nivel nacional y no más de tres en una misma áreas de cobertura. Por ejemplo, si había un canal de televisión, una radio AM y una radio FM, se cumplía la cuota en la misma área de cobertura, no se podía tener las diez emisoras en una misma ciudad y si tenía licencia de Cable no podía tener canales de aire y si tenía licencia de Cable en esa área de cobertura y distribuía las señales, no podía producir contenido, porque ahí estaba la espina dorsal del monopolio. Cable Visión, Multi- canal operan en conjunto y cuando te dan el control remoto, hacés un zapping sobre todos los canales que son de ellos. Canal que no producen o no lo ponen en la grilla o lo mandan al fondo de la tabla de posiciones. Entonces, quien distribuye señal, no genera contenido y si sos dueño de una licencia de televisión satelital, tampoco porque ya está cubierta la cuota, no podes tener después ningún canal local, ninguna radio local. Para aplicar la desinversión había casi veintisiete o más, veintinueve empresas que tenían más licencias que lo que permitía la Ley. Nosotros en lugar de empezar por el más grande que es Clarín que tenía 236 li- cencias y vamos a usar de comparación esta sala donde hay más de 50 personas y decir que es el Grupo Clarín , empezamos por desinvertir TELEFE que con respecto al grupo Clarín era esta botellita de agua. Si nosotros partimos esta botella, hacemos dos botellas, esta sala es toda- vía mucho más grande con respecto a la botella partida. Pero nosotros agarramos TELEFE primero y la desinversión que hizo TELEFE, no es Telefónica. Yo no tengo los papeles jurídicos no los vi, por ahí me faltan herramientas del departamento jurídico del AFSCA seguramente, pero

 

 

políticamente yo siempre supe como televidente que la controlante de TELEFE era Telefónica. Telefónica es dueño de TELEFE. Si nosotros decimos en el primer dictamen TELEFE no es de Telefónica, ese día descorcha Clarín porque después con esa misma vara tiene que adecuar Clarín. Y eso es lo que `pasó, se adecuó TELEFE y no se pudo adecuar más en la vida de Dios Clarín. Y en el 2015 Macri gana las elecciones y a días de la asunción comete la grosería de derogar la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual por un decreto de necesidad y urgencia sin esperar las sesiones del Congreso y sin siquiera llamar a extraor- dinarias. Quería mostrar, que él con la lapicera podía derogar la Ley discutida en los foros, promovida por el ejecutivo, sancionada en el Le- gislativo y ganada en una audiencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. O sea que todos los poderes del Estado más la participación del pueblo fue superado por el decreto de necesidad y urgencia de Ma- cri y después avalada en el Congreso Nacional por algunos legisladores que habían votado a favor de la Ley y que ahora acomodándose a los nuevos tiempos políticos, levantaron la mano para avalar el decreto de necesidad y urgencia del gobierno de Macri.

Después de todo lo que se avanzó en materia de políticas públicas de Legislación hemos sufrido una gran derrota y estamos muy mal, nos que- da la comunicación popular, nos queda lo que decía un compañero de un municipio, hay que volver a de pintar. Bueno, las pintadas, las radios de baja potencia, la televisora, la web… nos queda la creatividad. Recordar esas pintadas de 1955, contra la desinformación usar “tiza y carbón”, resistiendo las dictaduras como la de Aramburu que impedía nombrar  a Juan Domingo Perón, a Eva Perón, nos queda la resistencia. Cuando teníamos la posibilidad de un Estado que garantice la pluralidad de vo- ces, la democratización de los medios, volver a que solamente nos quede la comunicación popular es realmente un dolor. No me resulta extraño porque venimos de ahí, somos eso, nunca olvidamos eso, pero desde ahí a plantear ejes de comunicación democrática a solamente a tener que que- darnos en la radio de baja potencia, es realmente un problema.

Desde lo malo sale lo bueno. Seguramente surgirán cientos de emi- soras comunitarias, se potenciarán y resistirán los decomisos las que están, porque este gobierno lo que no tolera es una voz disidente, no lo tolera. Nosotros pensamos desde el movimiento nacional, popular y re- volucionario que se expresa en el Peronismo y sus aliados, pensamos un

 

 

país para todos. Así que como la batalla es cultural, hemos perdido esa batalla y duele porque cuando estás tan cerca, tan cerca de la democra- tización de los medios de comunicación, que no haya monopolio y no haya posición dominante se cumple con ese paradigma provinciano que salir de la misma línea y ya no estoy hablando de la información sino de las expresiones de cultura, no? Como se desprecia la cultura popular a partir de la posición dominante o del prejuicio estético que tienen los productores. Se ve habitualmente en los programas de televisión mas allá de la disputa por la información, por lo que se selecciona y se dice en la estigmatización y el desprecio y sobre todo por lo que no se dice. Pero eso se ve también en el plano de lo no dicho. En lo no dicho está el chámame, está el tango, en el rock nacional; eso está en lo no dicho, y cuando lo dicen, lo dicen de la forma que se subestime. Entonces la im- pronta aspiracional de un sector de la sociedad se ve potenciada por ese paradigma cultural que los grandes medios de comunicación esbozan.

Bueno por eso se hace mucho más difícil porque esos medios de comunicación, tienen sus dueños, caso de Héctor Magneto con “Cla- rín”, José Claudio Escribano con el diario “La Nación”, aquí nos acom- paña esta tarde Osvaldo Papaleo, que es el emblema junto con Lidia de la lucha por la recuperación de Papel Prensa, empresa arrebatada a ellos, producto de crímenes de lesa humanidad en la última  dictadura y que dejo como dueños del monopolio del papel a Clarín y La Nación

. Cuando la Presidenta envía la investigación del caso Papel Prensa a la Justicia, pues sabía que si hubiese justicia esa gente tendría que haber ido a dar explicaciones, Escribano y Magnetto se fueron a Uruguay. Pero ya con el gobierno de Mauricio Macri, la Justicia argentina, no cita a declarar a los imputados y  fallan en contra del reclamo de  restituir la empresa Papel Prensa a sus legítimos dueños.

La situación es complejísima, digo, se pegaron tal susto que la de- mocratización era posible que ahora te persiguen hasta por debajo de la cama. Por esos, es lo que hicieron entre otras cosas con Fútbol para Todos. Nos sacaron Fútbol para Todos en una ecuación de medios con- centrados, gobierno y dirigentes del fútbol. Nos roban la posibilidad de expresar la alegría de acceder a un contenido de cultura popular como lo es el fútbol en los televisores abiertos, gratuitos en alta definición por la plataforma de la televisión digital terrestre en todo el país con una inversión del Estado de mil ochocientos millones de pesos en el

 

 

2.015 , sobre un presupuesto de ciento ochenta mil millones de pesos, significaba el 0,01 % del presupuesto nacional para que todo el mundo pudiera acceder a ese contenido que antes del gobierno de Nestor y Cristina estaba solamente destinado a aquellos que tenían cable y co- dificado y que nos expulsaba a todos los ciudadanos a las estaciones de servicio o a los bares a ver los partidos. Ahora han hecho exactamente lo mismo, primero hicieron una campaña de desprestigio contra Fútbol para Todos; si faltaba gasa en un hospital la culpa la tenía Fútbol para Todos, si faltaban tizas para una escuela la culpa era de Fútbol para To- dos y nadie miraba el 99,9 % del presupuesto restante y nosotros como somos obtusos, tampoco miramos lo que invierte el Estado en el Teatro Colón o el Teatro Argentino de La Plata para 2.300 butacas , la expre- sión del ballet o la cultura de elite o de la ópera. No somos obtusos, entendemos que el Estado también debe estar en ese proyecto de cultura de elite. Pero ellos cuando hay cultura popular y hay un Estado tratando de integrar, ponen el grito en el cielo y empieza la estigmatización, sobre esa estigmatización la persecución a los funcionarios que actua- mos en Futbol para Todos. El desfile en Tribunales, el procesamiento, las sospechas sobre corrupción y todas esas instancias que ya estamos acostumbrados a conocer y rápidamente la privatización , que dicho sea de paso, como somos tan giles, para ellos, la van a implementar des- pués del 22 de octubre, que son las elecciones nacionales, mientras tan- to te hacen una suerte de previa de quite de derechos, pero, todavía te la podes ir rebuscando. Pero el 22 de octubre vas a tener que pagar casi $

2.000 (aproximadamente U$A 100) de Cable y $ 300 (aproximadamen- te U$A 20) de codificado para poder acceder a ese contenido lo que va a producir una gran angustia. Esa gran angustia se ve en Capital Federal y en Gran Buenos Aires, pero se ve mucho más en el interior porque ni siquiera están las plataformas parea poder engancharte. Si sos hincha de un club y  tenés ganas de ver a tu equipo y no tenés  plata hasta ,   se genera una angustia que es terminal porque querés ver un partido, querés ver a tu equipo y no poder verlo es realmente una gran angustia. Este gobierno oligarca piensa que todo el mundo va los fines de semana a los museos de arte moderno o va a navegar por el Río de la Plata, o por otros ríos y no puede ser. Nos han quitado la posibilidad de disfrutar de un hecho cultural como es el futbol para nosotros, esperemos que cuando lo eliminen definitivamente o lo condenen al Cable después de octubre, cuando pasen las elecciones, la bronca pueda organizarse en un

 

 

reclamo genuino y que ese descontento, ese desánimo se transforme en un reclamo con organización y con fuerza. Pero bueno… esto no es una mirada pesimista, y digo que no es una mirada pesimista porque todo lo que se construyó queda en la conciencia y en la organización y creo que se va a activar cuando se sigan envalentonando en el sometimiento. El pesimismo lo vamos a dejar para tiempos mejores, muchas gracias.

 

 

 

Comunicación y política

 

 

Pedro Lanteri

Periodista, escritor, integrante de la “Coalición por una Radiodifu- sión Democrática” ; Director de AM 530 la Radio de “Las Madres de Plaza de Mayo” 2006 /2011; Integrante de la Mesa Nacional FARCO (Federación de Radios Comunitarias Argentinas) 2009/2011; miembro FELAP (Federación latinoamericana de Periodistas) desde 1992 a la fecha ; Coordinador de la Comisión de Comunicaciones del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina (2008/2015)

.Capacitador en Comunicación Popular en distintas ciudades del país.

 

 

¡Buenas noches! Habla muy mal de los organizadores que hayan cambia- do a un “Buen Abad” por este “maldito monje” *. “Maldito monje” abunda- do de la praxis y escaso de teorías y básicamente enamorado del caos. Me encanta promover el caos porque de este surge la creación. Del orden surge la copia nada más y lo que nos hace falta, hoy día, es creatividad.

Hablemos de comunicación y política… estoy convencido que toda comunicación es política. Siempre ha sido la comunicación política. No es nuevo “ah, ahora la comunicación ocupa el…”, no, no, la comuni- cación ha sido política históricamente. Siempre la comunicación tiene una matriz política. Yo escuchaba a Niní Marshall por ejemplo, un co- mediante argentino, que en sus intervenciones cómicas incorporaba la crítica social; y los famosos radioteatros con Juan Carlos Chiappe a la cabeza. Comunicación política expresa el personaje “Mordisquito” de Discepolo en radio o las murgas en las calles.

Ahora, si la comunicación siempre es política conforme el concep- to revolucionario que tenemos, creo, todos nosotros, salvo alguno que pueda estar escuchándonos con algún micrófono oculto que ahora están de moda, eh.. Toda acción política tiene que dejar un saldo organizativo por lo cual la comunicación sin saldo organizativo es renga. Nosotros podemos ser tácticos en cómo encarar la comunicación, pero tenemos que manejar un concepto estratégico de la comunicación, hacia donde pensamos encaminarla y para que, como y para quien.

Yo no pertenezco a casi nada. Pertenezco a la resistencia de la comu- nicación últimamente, el problema es que estamos sufriendo en el país lo mismo que en el continente y no sé si en el mundo esto es: somos toda muy buena gente y acordamos mucho y nos ponemos de acuerdo, bárbaro; pero, entre nosotros, cuando llega el momento de la acción em- pezamos a fragmentarnos. La fragmentación es producto de una deficien- cia ideológica…. cuando se habla de la figura del ego es cierto. Hemos llegado a un punto en la comunicación que hemos puesto en el pedestal a la persona por sobre el contenido. Pero eso pasa en la política también, en la política partidaria donde es común escuchar “de que plataforma elec- toral me van a hablar, yo voto por aquel que me cae simpático”. Eso forma parte de la destrucción de la democracia reemplazada por una hueca, bre- ve, superficial, chiquita, mal denominada democracia donde priman los personalismos por sobre las construcciones colectivas.

 

 

¿Es un error del conductor o del colectivo? Fíjense (pueden no estar de acuerdo, no hay problema) por ejemplo el comandante Chávez gene- ro una herramienta comunicación al impresionante, el Alo Presidente, pero esa herramienta finalizo cuando el dejo de emitirla. O sea que no permaneció como estructura comunicacional. Está bueno, en una etapa es bueno. En una etapa todo es bueno, pero cuando termina esa etapa… pero eso, cuando se sigue en el tiempo comienza un gran problema: los recambios. Yo no voy a hablar de la realidad de Venezuela porque sería redundar en algo que ustedes y yo conocemos, pero sí digo que un elemento comunicacional trascendental que fue el Alo Presidente, debería tener una continuidad histórica, pero para eso hay que capacitar y formar. Aunque debo reconocer el importante esfuerzo que el presi- dente Maduro hace al respecto

Conversemos un poco sobre el tema de la comunicación popular. Fernando Buen Abad le agrega un plus y nos habla de la comunicación emancipadora. Creo que no toda la comunicación popular es emanci- padora. ¿Se preguntarán por qué? Porque de alguna manera hemos sido colonizados comunicacionalmente también. Veamos sino los planes de estudio de nuestras universidades, con honrosas excepciones. Podemos apreciar que la matriz bibliográfica de las carreras de comunicación es europeizante. Fíjense que en general, aunque repito hay excepciones que excepciones son, en las cátedras de Comunicación Popular no están al frente comunicadores populares, sino que su experiencia es analizada por teóricos de la comunicación y después volcado ese análisis a la cátedra. Es un ejemplo a considerar. Ahora, ¿cómo interactúa el comunicador popular? La verdad, no hay una regla estricta pero sí su comunicación es esencialmente política. Ahora ¿por qué no hay una regla? Como de- cía Carlos Borgna anteriormente, a lo que adhiero, no es lo mismo un comunicador popular citadino que un campesino,  no es lo mismo uno de montaña que uno de llanura. Son realidades distintas, no es lo mismo un venezolano que un ecuatoriano, que un argentino o un chileno. Lo que nos une en todo caso es el concepto estratégico de la comunicación emancipadora. Pretender unificar la comunicación popular latinoameri- cana es un grave error y pretender que esa unificación de la comunicación popular sea a través de la cátedra sin la participación del comunicador popular en la cátedra, es otro grave error. Errores voluntaristas si se quie- re, pero son errores al fin y de esos estamos, digamos, sufriendo ahora,

 

 

hoy día las consecuencias. Insisto que sin generalizar y sin desmerecer su importancia creo que las organizaciones sociales, sindicales, partida- rias dejaron en un rol secundario a la comunicación y esta quedo solo en prensa, elaboración de gacetillas, alguna participación en algún programa radial o televisivo, pero no la generación de los propios medios audiovi- suales. Es decir, en la Argentina no tenemos medios propios habiendo tenido parte del poder (que nunca es el poder total, y esto lo han afirmado el General Perón, Néstor, Cristina…), bien, convengamos que el poder no era absoluto, pero teniendo una cuota del poder no hemos podido o no hemos querido generar grandes medios de comunicación nacional.  Y, por lo que considero una falla conceptual en la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, tampoco hemos potenciado los medios de comunicación regionales, llámense de organizaciones sociales sin fines de lucro, pueblos originarios, pymes, etc. y por eso nos encontra- mos hoy debilitados, atomizados, en muchos casos atendiendo quintitas; con cantidad de redes con graves problemas de interacción y todos con un hambre de recursos externos…

Y aquí viene otro tema, el tema de los recursos. La comunicación popular, revolucionaria no debería tener el recurso como objetivo pri- mario y excluyente; el objetivo primario es la comunicación. Y a partir de tener en claro que la comunicación es el primer objetivo, la comu- nicación política el primer objetivo, el recurso no pasa a ser un deter- minante y menos en tiempos de resistencia. Es nuestro aporte recordar y transmitir como era la comunicación en épocas de dictadura, de la “Libertadora”, Onganía, Lanusse, y hasta en la de Videla, la comunica- ción no tenía recursos, era la comunicación de pintar las paredes, del mimeógrafo, de las radios clandestinas, de los billetes escritos de las Madres de Plaza de Mayo, de sus pañuelos blancos como gran construc- ción simbólica…. para ir cerrando una parte de lo que pensaba decir, es una comunicación que surge y genera hechos políticos, en la calle codo a codo, con riesgo o no, que generan organizaciones fortalecidas, fortalecidas en el cuidarnos uno al otro, fortalecidas en la construcción colectiva. Esa es la comunicación que no requiere recursos. Les comento algo que sucedió estos días en el municipio de la costa, tres compañeros de sesenta años promedio, salieron con un coche viejo, una escalera de pintor y cuatro aerosoles, que fue lo pudieron comprar, a pintar paredes. Estaban contentos y a partir de ese hecho lograron que otros compañe-

 

 

ros hablen con ellos mientras estaban pintando y quedaron en organizar una reunión para ver que podían hacer. La comunicación ahí fue una comunicación constructiva, fue una comunicación colectiva y hasta po- dría decir una comunicación revolucionaria.

Cuando se habla de comunicación popular se le endilga el mote de alternativa y esa alternatividad presupone pobreza, precariedad, ama- teurismo. Apostamos a los comunicadores alterativos, no alternativos. Tenemos que alterar el sentido de comunicación no sólo alternativo a algo, porque entonces quiere decir que hay algo que esta prefijado como absoluto y nosotros tenemos que contestar. No, no, nosotros tenemos que generar nuestra propia comunicación, el resto que se encargue en todo caso tratar de contrastar las nuestras, nosotros debemos ser altera- tivos. Alterar conceptos preestablecidos. Las redes sociales son válidas, pero no son en sí mismas fundamentales. Una red social si no tiene el apoyo de los medios de comunicación masivos, llámese radio, televi- sión, medios escritos, en general no tienen mucho efecto. La red que usa el sistema sirve para que el medio comunicacional hegemónico dispare, se apoye en eso y retroalimente. Pero la red en sí misma, hoy día, no es un elemento que yo pueda decir “esto es determinante”. No es determi- nante, es un elemento, pero no el más importante.

El otro tema es el rol nuestro como comunicadores. Primero el lugar de cada uno de nosotros en nuestros países como generadores de cons- trucciones colectivas. Colectivas, donde tenemos que abandonar el ego y contribuir a generar la construcción política, y no importa si figuro o no figuro, o si mi red es la primera o la última. Ojalá haya una sola red latinoamericana y nada más, pero si no existe esa posibilidad porque es un problema ideológico o estructural, apuntemos a ese camino. El comunicador popular tiene que capacitarse, no puede ser voluntarista, no, de ninguna manera puede ser voluntarista. Eso lo hemos puesto en práctica con las Madres en su momento y seguimos poniendo en prác- tica en todo lugar y momento. Un comunicador popular tiene que estu- diar para fortalecer la comunicación popular. No solamente capacitarse en comunicación popular, vuelvo a insistir en el concepto que podemos discutir, sino estudiar economía política, geopolítica, dinámicas del po- der, su relación con la cultura, porque todo eso es lo que va a fortalecer. No poner tanto énfasis en como se dice… he discutido mucho con com- pañeros que decían “tienen que hablar en un lenguaje más culto, tienen

 

 

que hablar de una manera diferente, tienen que hacerse entender, no, no, no, porque ahí alteramos el sentido. En Buenos Aires quien venía de otras provincias y quería ser locutor estaba obligado a perder la tonada, su identidad, para hablar con una entonación neutra. Eso forma parte de una comunicación dominante, somos neutros. ¡No! Yo quiero man- tener mi identidad que es esencia y pertenencia.

Noto que a nuestra comunicación le falta la alegría. Hay mucha ba- jada de línea, mucho discurso y poca alegría. Las producciones son ale- gres, los cambios son alegres, no son discursivos, el discurso es la última esencia de la construcción del poder. Fíjense que es mucho más potente, en Argentina, un Capusotto en una bajada de línea, que un discurso de una hora de Altamira (dirigente Partido Obrero). Por dar un ejemplo, no es que tenga algo en contra de Altamira.

¿Por qué no nos unimos? ¿Por qué las redes no entienden que la co- municación es política? Y a partir de ese entendimiento lo que tendría- mos que constituir es un frente político de comunicación. Yo creo que son elementos a tener en cuenta, fíjense el mayor ideólogo o uno de los mayores ideólogos, que tiene el macrismo en Argentina, que es Durán Barba, lo tiene absolutamente claro, un tipo que apela a la postverdad, a la mentira, que no tiene escrúpulos pero sabe … el ha planteado en  su libro , cuya lectura recomiendo para poder saber de quién estamos hablando , que a no le interesa hablar a la gente que sabe, que está po- litizado; él dirige su discurso al que no le interesa la política, mientras que nosotros generalmente estamos bajando una línea absolutamente dirigida a la militancia y en general a la militancia de primer orden no a la militancia de territorio en nuestros medios de comunicación, cómo pensamos construir de esa manera? Tanto en lo nacional y en lo regional nuestra comunicación está dirigida a los propios, redundando en un circuito que cada vez se cierra más en sí mismo. Bueno, agradezco su atención y les propongo repensar y cuestionar todo cuanto he tratado de hilvanar en forma caóticamente desordenada.

*Se refiere a la ausencia de Fernando Buen Abad que a último momen- to se excusó de estar presente por una convocatoria recibida de Venezuela.

 

El rol de la comunicación en la actual coyuntura de América Latina y el Caribe

 

 

Carlos Borgna

Coordinación Nacional de la Red de Comunicadores del MERCO- SUR ,Integrante del Equipo de Comunicación de la Federación de Sin- dicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Santa Fe (FES- TRAM); Coordinador de la Reunión Especializada de Comunicación Social del MERCOSUR (RECS) 2011-2015 ; Responsable del Área de Comunicación del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Canci- llería argentina (CCSC) 2010-2015

 

 

La comunicación del campo nacional y popular en América Latina está en un proceso de búsqueda y desafíos.

Uno de los elementos comunes a los comunicadores de nuestra Patria Grande es el enemigo que enfrentamos ¿Tenemos conciencia de su de- sarrollo y magnitud, de su relación con el capital financiero, del nivel de concentración de los medios? ¿Este nivel de comprensión llega hasta los cuadros de conducción, los medios, los militantes de la comunicación o hay una fuerte cantidad de sectores populares que tienen en claro lo que está pasando? Y esto, ¿lo plasmamos en la generación de conteni- dos para que grandes porciones de la población lo sepan, conozcan los alcances y características del mismo?

Podemos afirmar que en muchos lugares esto es así, pero recuperemos la metodología de la pregunta de Paulo Freire, entonces, y dejemos los interrogantes abiertos, la necesidad de debate sobre este aspecto, también. Deberíamos señalar otros elementos comunes a lo largo de nuestro con- tinente y de nuestras historias de lucha, sin embargo nuestro objetivo es tomar cuatro o cinco ejemplos como disparadores, como elementos desde donde analizar el contexto y el conjunto; teniendo siempre presente que existe una relación dialéctica entre comunicación y política; no son cami- nos paralelos que de vez en cuando se tocan o interrelacionan.

Cuba. Las nuevas generaciones no han vivido el proceso revolucio- nario, y los costos y esfuerzos para consolidar los logros alcanzados. La irrupción de las nuevas tecnologías y los contenidos audiovisuales gene- rados en territorio norteamericano, que de una u otra manera llegan a la isla, son ya parte de la realidad concreta allí. Los cubanos analizan esto teniendo en cuenta, entre otras cosas, la cuestión ideológica, es decir los valores y contravalores que están expuestos abiertamente o de manera subliminal en las producciones a las que antes hacíamos referencia.

¿En el resto de los países es este un tema central de abordaje y de ser así, cómo se lo está haciendo? Debemos tener en cuenta que las personas menores de 40 años constituyen una porción considerable de la masa de la población y por ende de votantes, que además son las más afines a las nuevas tecnologías y establecen pautas de consumo.

Venezuela, frente a la guerra económica, entre otras medidas, el Go- bierno Bolivariano lanzó la propuesta de trabajo y la consigna: “Medios,

 

 

Redes, Paredes.” El Presidente de la Nación señala casi cotidianamente que al hacer referencia a los Medios hablan de decir la verdad, en las Redes creatividad y en las Paredes todo lo referente a la movilización popular, a la comunicación popular.

Aquí podemos observar una estrategia que apunta a vertebrar un plan comunicacional para enfrentar el poder de las corporaciones me- diáticas por un lado, pero por el otro, el contacto y la relación con el conjunto de la población y a su vez, con los pobladores en concreto.

Bolivia, pone en la agenda la estrategia frente a las Redes Sociales. Su Presidente plantea –esto de manera sostenible luego de los últimos procesos electorales- la necesidad de dar batalla en esos ámbitos. Otros funcionarios del Gobierno señalan “que la batalla” son las redes. No es lo mismo. Hay que prestar atención y seguir con interés esta línea de tra- bajo pues no se llega al mismo lugar, aunque sólo aparezcan pequeñas palabras de diferencia.

¿Cuál es el hilo conductor entre Cuba, Venezuela y Bolivia además del Socialismo como modelo de construcción? Indudablemente  que aquí aparece de manera nítida la relación entre la comunicación y la organización popular. Tema que debe interpelar a los comunicadores de toda América Latina, por qué a veces pareciera que no se le encuentra la vuelta a esa relación que tiene que haber entre la construcción organizati- va política, social, territorial (barrios, sindicatos, lo rural, etc.) y la comu- nicación. ¿Tenemos esto en claro, o nuestros debates rondan en torno a los medios, las herramientas, los protagonismos, lo individual ante que lo colectivo? ¿Cuál debe ser el rol de la comunicación en esta etapa?

Colombia. Es prudente recordar el anterior proceso de Paz, algunas décadas atrás y los esfuerzos de los comunicadores colombianos por mostrar las violaciones a los derechos humanos por parte del Ejérci-  to y los para policiales, los asesinatos selectivos y masivos, la represión en definitiva. Hoy, en otro escenario, volvemos a tener una coyuntura donde la Paz y las características de la misma están en el centro de la es- cena política. ¿Cómo vamos a trabajar esto? ¿Cuáles son las enseñanzas pasadas que deben tenerse muy en cuenta en el presente y en el futuro inmediato? ¿Qué niveles de articulación vamos a tener entre los comu- nicadores de todos los países para afrontar este desafío?

 

 

Uno de los portales de internet sobre política comunicacional en Ar- gentina es Nodal. Allí en toda esta semana la represión en Colombia a los campesinos ha estado en el centro de la información; es decir el tema debe tener visibilidad, sino quedará reducido a espasmos comunicacio- nales. Aparece aquí, muy evidente el rol de las redes de comunicadores, la prioridad de coordinar, la necesidad de debatir criterios y ponerlos en práctica de manera perentoria.

Indudablemente que hay naciones en donde la situación de los co- municadores y periodistas debe evaluarse partiendo de otras cuestiones y con esto hacemos referencia a los asesinatos  que ocurren en México  y Honduras entre otros. Esta es la complejidad y heterogeneidad de las situaciones que enfrentamos diariamente.

En este marco también merece señalarse la experiencia paraguaya, don- de no han faltado los crímenes hacia periodistas también, pero queremos resaltar puntualmente, el hecho de que los compañeros y compañeras del interior de Paraguay, muchas veces realizan su labor sin contar con internet, ni condiciones de relacionamiento mínimas; sin embargo hay experiencias muy valiosas donde de forma casi cotidiana recibimos información detalla- da de lo que ocurre o va transcurriendo en los más pequeños poblados del país profundo. Una tarea gigantesca, que debemos valorar.

¿En nuestros países, producimos contenidos desde el interior o las noticias rondan siempre a los grandes centros urbanos, especialmente las capitales nacionales generadoras de contenidos? A lo cual sin dudas hay que agregarle el hecho de que muchas veces nuestra actitud es res- puestista; es decir contestar o intentar hacerlo a la información que ge- neran los grandes medios. Interrogantes que nos deben hacer repensar nuestras prácticas.

Y finalmente Argentina, para no partir de una opinión personal o de grupo, más ligada a “la bajada de línea”, deseamos poner tres ejemplos de otras tantas personas y a partir de allí disparar la reflexión: Hebe de Bonafini, Roberto Navarro y Rodolfo Walsh.

Abril de 2016, pocos meses después de la derrota electoral a manos de la derecha, la Coalición para una Comunicación Democrática se reúne en una dependencia del Congreso de la Nación y allí es convocada Hebe que hace su ingreso con un sobre en la mano. Luego de las presentaciones, ella

 

 

saca del sobre un billete, un pequeño volante y otros elementos. Recuerda que las Madres escribían en los billetes el nombre de los Desaparecidos. Ponían un número de teléfono para que si alguien sabía algo de ellos lo informara. Advirtió en su charla que quienes habían ganado las eleccio- nes venían por todo y todos y que por lo tanto había que prepararse y rediscutir el uso de las herramientas comunicacionales para una etapa de resistencia. La impresión que nos llevamos muchos es que varios siguie- ron enfrascados en lo suyo, haciendo su planteo sectorial, no sólo en ese momento sino en largos meses posteriores. Lamentablemente los hechos le dieron la razón a Hebe y la pregunta vuelve a reiterarse: ¿estamos pre- parados, nos hemos preparado para una situación de resistencia, de cierre de medios populares, de despidos y persecuciones? Parece que no.

Roberto Navarro es un periodista al cual acaban de echar de sus pro- gramas tanto en Televisión como en Radio. Dominaba el rating en su franja horaria. Con mucha honestidad él contó la conversación con el Gerente del Canal cuando le comunicaron su despido. Allí le dicen que el problema no son sus comentarios o editoriales sino los trabajos de investigación que él y otros periodistas realizaron. Es necesario aclarar que estas investigaciones están centradas en el Presidente de la Nación, sus amigos, socios o en negocios que involucran al Estado Nacional, como por ejemplo la compra de armamento.

Dos conclusiones. La primera: tenemos que hacer comunicación y periodismo que le pegue debajo de la línea de flotación, que le haga daño al sistema, al Poder. Y lo otro está referido al modelo comunica- cional. Roberto Navarro utilizaba la pantalla de televisión y “le hablaba”, durante 20 a 40 minutos en sus editoriales. Es decir la antítesis de todo proceso comunicacional, por ende humano. Bajaba conceptos, critica- ba, planteaba conclusiones sobre la situación nacional, la economía, el gobierno, los funcionarios.Pero para el propio Gobierno esto no era  un problema, pues cuenta con decenas y miles de usinas en todo el país para contrarrestar estas editoriales. Las investigaciones tienen otro ca- rácter y consecuencias.

Rodolfo Walsh es un referente del periodismo, de la investigación, de la literatura. Un militante, un ejemplo para muchos. En gran medida se lo reivindica desde esa lógica. Sin embargo el Walsh profundo, el de la construcción política, el de la CGT de los Argentinos y varios años

 

 

después el de la Agencia Ancla es el hombre que plantea que los conte- nidos deben provenir de los compañeros y compañeras en las fábricas, ni siquiera de los responsables de prensa de los sindicatos, necesaria- mente. Es decir, la comunicación popular en su máxima expresión. Es imprescindible buscar a “este Walsh” y poner en contexto su vida y sus concepciones y a partir de allí revisar, también, nuestras propios traba- jos en la materia.

En síntesis hemos tratado de abordar con algunos ejemplos la rea- lidad, sin pretender ser propietarios de la verdad, ni considerar que en nuestras palabras está resumida toda la problemática; pero es prioritaria la necesidad de revisar el aporte que la comunicación debe hacer en esa relación dialéctica con la política, en la etapa que estamos viviendo. Hay tareas pendientes entre otras: la formación de cuadros en comunicación y el analizar críticamente los modelos comunicacionales que tenemos incorporados y formateados en nuestras cabezas y prácticas.

Retomamos en este final con algunas consideraciones del principio: luego de 1955 y derrocado el General Perón en Argentina se produjeron fusilamientos, persecuciones, proscripciones como la del propio pero- nismo el cual estaba excluido en las elecciones; es decir una real situa- ción de resistencia en donde no se podía nombrar a Perón. El pueblo argentino se expresó en las paredes. No contaba ni con las radios, ni la televisión ni los diarios. Escribía: “Luche y Vuelve”; todos sabían a quién hacían referencia esos tapiales pero también se conocía que detrás de quienes pintaban había una organización sindical, una unidad básica, estructuras políticas con amplia militancia de jóvenes. Desde esta pers- pectiva creemos que hay que asumir las búsquedas y los desafíos, sin negar reclamos sectoriales, nuevas tecnologías, renovadas experiencias y protagonistas; pero insertos todos en una misma estrategia.

Nota. Este texto explicita la charla y algunos aportes puntuales realiza- dos en plenario luego de la misma y que consudere importante incluirlos.

 

Hacia un modelo de comunicación participativa

 

 

Sergio Arria Bohórquez

Venezolano, Documentalista y productor audiovisual, con estudios de pregrado y posgrado en Antropología Visual en la Universidad de París 7. Se ha desempeñado en el desarrollo de proyectos de comunica- ción pública e independiente en Francia, Venezuela y Argentina: pro- ducción de documentales (Tabaco Films, Caribe Multimedia, La Huit Production, ViVe, VTV, Villa del Cine), desarrollo territorial de medios públicos (ViVe, MPPCI), cobertura de eventos oficiales (ViVe, VTV, MPPCI), diseño y coordinación de proyectos de TV Digital (MPPCI, SATVD-T) investigación, formación y producción de contenidos con dispositivos móviles (Centro MacBride – UNLa, IDELCOOP, Platafor- ma Solidaria de Comunicación audiovisual)

 

 

En el marco de la guerra mediática que se libra hoy en América Latina y el Caribe, los monopolios mediáticos privados ocupan al menos el 90% del espacio comunicacional y de la opinión publicada. Este sistema de dominación cultural y de control de las subjetividades, se ejerce a partir de un complejo entramado de subsistemas de producción, distribución y difusión de contenidos audiovisuales y multimedia: satélites, servicios de TV por suscripción y a demanda, medios, web, redes sociales, etc., con una gran capacidad de difusión global, coordinada y simultánea.

Ante esa estrategia hegemónica de imposición del pensamiento úni- co neoliberal, poco espacio queda para los discursos emancipadores. Las voces de los gobiernos progresistas, de los partidos políticos, de los mo- vimientos sociales y de los grupos culturales, son las primeras víctimas de este perverso mecanismo de aislamiento comunicacional dirigido a debilitar los procesos de reconocimiento intercultural, de emancipación y de interacción regional entre los pueblos latinoamericanos.

En este contexto, surge la necesidad de generar plataformas de comu- nicación digital capaces de integrar las fuerzas productivas de la comu- nicación emancipadora, multiplicar las voces, activar nuevos espacios de participación comunicacional y potenciar las redes de acción política y de movilización de masas en torno a la ampliación del derecho a la libre expresión y a la autodeterminación de los pueblos.

Desde esta perspectiva, hemos identificado algunas tareas de coordi- nación básicas, que permitirían a corto plazo generar dinámicas conjun- tas de comunicación entre partidos y organizaciones y ejecutar planes integrados de difusión masiva y simultánea en coyunturas específicas:

  • Fortalecer la participación de la militancia en la creación de contenidos, incorporando líneas de producción audiovisual colaborati- vas a partir del uso de dispositivos móviles.
  • Incrementar el acceso al conocimiento en el uso de herramien- tas tecnológicas para el procesamiento de materiales crudos producidos durante la realización de eventos, concentraciones, encuentros, confe- rencias,
  • Diversificar los formatos (informaciones, reportes, docu- mentales, videoclips, testimonios, programas especiales, cobertura de eventos, ) y diversificar los soportes digitales (texto, imagen, audio,

 

| Hacia un modelo de comunicación participativa

 

 

video) destinados a difusión en sitios de internet y redes sociales de los partidos y las organizaciones.

–     Poner a disposición de la militancia tutoriales de capacitación en temas de comunicación política.

 

Producción audiovisual con dispositivos móviles :

Una de las principales tareas a emprender consiste en la formación para la producción de contenidos utilizando dispositivos móviles. La metodología a aplicar se enmarca en un proceso de reflexión crítica y de creación semántica permanente, a partir de una mirada de la comuni- cación que prevé tránsitos cognitivos y curvas de aprendizaje adaptadas al soporte digital. La propuesta se inscribe en 3 conceptos fundamen- tales: 1) Comunicación participativa y protagónica: tomar conciencia del poder de la herramienta y la responsabilidad social que con lleva.

  • Nuevos contenidos para la batalla de ideas: multiplicar las voces y las miradas en defensa de la paz y la solidaridad. 3) Nueva geometría del poder comunicacional: articular espacios territoriales y semánticos para potenciar discursos El proceso se organiza a partir de módulos de aprendizaje diseñados especialmente para generar dinámi- cas de empoderamiento comunicacional abarcando la totalidad de la línea de producción, desde el registro hasta la difusión.

 

Módulo 1: Preproducción

  • Contar una historia en imágenes y en sonidos a partir de coor- denadas semánticas y estéticas propias y Visualizar y seleccionar imágenes complementarias desde la librería del dispositivo o desde la web.

 

Módulo 2: Producción

  • Uso del menú y funciones del dispositivo para optimizar el regis- tro de imagen y Gestión y respaldo de archivos en la nube. Incor- poración de accesorios al proceso productivo: micrófonos, trípodes, luces. Coberturas: Contexto de la acción, presentación del lugar y personajes, se- guimiento de procesos, punto de vista, interacción entre personajes.

 

 

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Módulo 3: Postproducción

  • Edición de imagen y sonido con dispositivos móviles. Visua- lización, selección e importación de archivos audiovisuales. Funciones y herramientas de edición, secuencias estructurantes, corte de planos, acciones continúas y alternas, ritmo y duración de secuencias, musicali- zación. Nivelación de audio y video, filtros de color, creación de títulos, inserción de logo, marca de agua y cortina de

 

Módulo 4: Publicación

  • Vista previa y exportación del video final a la galería del dis- positivo, respaldo en la tarjeta de memoria, resoluciones 720p y Actualización y personalización de redes sociales, respaldo en la nube. Titular y descripción del video, publicación individual o simultánea, mención y difusión compartida

La cultura de la emancipación digital también hay que construirla, por eso cada módulo busca ampliar al máximo el potencial expresivo de nuestra identidad latinoamericana.

 

Algunas pautas para maximizar un perfil en Facebook

y en Twitter. Principales características y usos

Lic. Gerardo Girón

Lic. en Ciencia Política (UBA). Cursó la Maestría en Ciencias So- ciales (IDES) y realizó estudios de posgrado en Comunicación Política (UBA) y en Social Media Management (Universidad Austral). Actual- mente se desempeña como Director general de la Asociación Nacional de Politólogos de Argentina (ANAP) y dirige el Centro Latinoamerica- no de Estudios Políticos y Económicos sobre China (CLEPEC). En su actividad privada como consultor participó en el diseño y dirección de diversas campañas electorales además de asesorar a diversos organis- mos nacionales e internacionales.

 

 

Esta presentación fue mutando a través del tiempo. Comencé a brindar charlas sobre comunicación y redes sociales allá por el año 2011. El correr de los años fue testigo de notables cambios: por un lado por la permanen- te actualización de las tecnologías; por el otro, el viraje en la percepción del propio público sobre los contenidos a abordar. En aquellas primeras charlas sobre redes y comunicaciones estaba instalado el prejuicio de que esto era una cuestión de la derecha. En aquel imaginario se afirmaba que la política 2.0 no llegaba a los sectores populares y que era utilizada por los monopolios y por los partidos más conservadores.

De un tiempo a esta parte es posible percibir la reacción opuesta:  en las últimas charlas aparece otro prejuicio, que es que tenemos que comunicar igual que la derecha. Es decir que el problema es, de acuerdo a esta nueva concepción, que no comunicamos igual que la derecha. Entonces, es que asistimos a campañas con muy poca diferenciación y prácticamente copiadas. Entre estas tensiones girará esta presentación, aunque cuidando de no ocuparnos de debates ya recorridos en el resto de las alocuciones. El objetivo es muy modesto, es que ustedes se pue- dan quedar con alguna idea, y que puedan decir “algo nuevo aprendí, y me sirve”. Algunas aclaraciones iniciales, quiero explicitar tres ideas con total honestidad que le dan marco al desarrollo posterior.

La primer idea es que “esto no es la NASA”. Cuando hablamos de comunicación política y de redes sociales, no estamos en un terreno ex- traordinario. Son muchos los que se preocupan por lo que tendrían que hacer, por la cantidad de recursos que van a necesitar, por la cantidad de gente que deberán tener a disposición. No, decimos que “esto no es la NASA” en el sentido de que encarar una estrategia en redes sociales es viable para cualquier organización política.

La segunda idea es que no existen fórmulas mágicas. A lo largo de esta alocución van a contar con una serie de recomendaciones que de ninguna manera les garantiza un éxito, más allá de que les pueda ser de utilidad. A todos nos gustaría contar con “recetas” pero la realidad es algo más compleja.

Finalmente, la tercer idea, es que no se trata solamente de las herra- mientas. Es útil el ejemplo de Manny, el dibujo animado de un joven- cito que tiene una caja de herramientas que están vivas, hablan, y se encargan de resolver cualquier problema. Manny siempre tiene alguna

 

 

herramienta que le sirve, lo ayuda o se complementa con otra. En la realidad las herramientas de comunicación no son así: por eso decimos que no son un fin en sí mismo. Aquí plantearemos otra mirada que es importante para los políticos, para nuestros dirigentes y también para las estructuras. Si fuera una cuestión sólo de herramientas, las redes sociales las podría manejar cualquiera. Así, un joven de 18 años que sepa utilizar algunas de estas herramientas se podría hacer cargo de una campaña a legislador o intendente o lo que fuera. Este es un enorme error que se comete muy habitualmente en nuestros partidos, en nues- tras estructuras partidarias. ¿A quién le damos para administrar las re- des sociales? Muchas veces a los jóvenes. Y esto responde a un prejuicio: los jóvenes usan y saben utilizar bien las redes sociales. Ocurre que la mayoría de las veces es cierto que los jóvenes conocen y saben usar las herramientas. Pero de ninguna manera eso significa que entienda de comunicación política. A veces es difícil explicárselo a los dirigentes, justamente porque se encuentran distanciados de las herramientas. En este sentido me propongo demostrarles que no se trata solo de alguien que sepa como postear en Facebook, alguien que sepa cómo postear en Twiter, es mucho más complejo…o no.

¿Qué hay de nuevo?

La comunicación no es una novedad. Ya en la Biblia recordarán que dice “al principio era la palabra”. Las redes sociales tampoco son nue- vas. Siempre traigo el recuerdo de los chismes de peluquería, del bar del pueblo. Y así de los rumores que circulaban y se diseminaban rápida- mente a partir de esas conexiones: hoy hablamos de viralización como algo nuevo pero la realidad es que podían viralizarse mensajes desde tiempos remotos. Nosotros tenemos redes sociales: algunas on line y otras off line pero todo el tiempo tuvimos redes. Por eso la pregunta de si hay algo nuevo es pertinente. En este sentido prefiero no hablar tanto de nuevas tecnologías sino hablar más bien de tecnologías que están en evolución. Hoy todo el tiempo estamos hablando de nuevas tecnologías de la información. Miren si no es novedoso, una foto en blanco y negro, año 1969, ARPANET. Estamos hablando de nuevas tecnologías… no. El proyecto ARPANET en realidad nace en 1968 a iniciativa del De- partamento de Defensa de EEUU y se comunica un año después a la Universidad de Stanford con la Universidad de California para luego  ir ampliándose. Entonces, ¿qué es lo que pasó entre el código Morse y

 

 

Twitter? ¿Qué hubo en el medio? Lo que hubo es una evolución. Y claro que existen diferencias: nosotros comunicábamos antes a través de tres sistemas: imagen, sonido y palabras; y ahora tenemos todo eso junto en un Smartphone. La gran novedad es que ahora contamos con la instan- taneidad. Podemos comunicar en tiempo real hacia cualquier parte del mundo. Ese es el gran shock.

Algunos datos para poner en contexto: la mitad de la población mun- dial tiene acceso a internet…asusta el número 2.789.000.000 de personas usan regularmente las redes sociales 4.917.000.000 de personas utilizan un teléfono móvil y 2.549.000.000 de personas acceden a las redes a través de sus Smartphone o de sus teléfonos. La proliferación de internet en la región aunque diversa es impactante. Por ejemplo en Argentina el 70 % de los ar- gentinos están en las redes sociales y le dedican un promedio de 3 horas y 32 minutos por día, terceros a nivel mundial en el tiempo que se le dedica a las redes sociales. Primero está Filipinas, después EEUU y después Argentina. Otro ejemplo es Venezuela: el 44 % de los venezolanos usan redes sociales, sin embargo en el último año, este es un informe del 2017, la cantidad de usuarios que acceden a redes a través de su teléfono aumentó un 33 %. La tendencia es creciente, tal como en el caso de Cuba. Cuba hizo un salto de casi 3.000.000 de personas que se incorporaron a redes sociales en un año, un incremento del 368 %, Cuba que sigue estando en niveles muy bajos, de repente también empieza a sumarse a estas tendencias.

¿Qué hacemos en las redes sociales?

En las redes no conversamos. Lamentablemente tenemos una cultu- ra de comunicación que no dialoga, que es mono lógica. Aunque no es bueno generalizar nuestras fuerzas nacionales y populares, siempre es- tuvieron construidas a partir de un líder, y ese líder se comunicaba a las masas, y creo que se desarrolló una estructura mono lógica en el discur- so que atraviesa al Peronismo, pero también a otras fuerzas en América Latina, y que se termina también replicando en las redes sociales.

¿Qué hacen los políticos en las redes sociales?

Sacan fotos y cuentan los lugares que visitaron, con quiénes se reunie- ron. Esa no es la lógica de las redes sociales. Eso es una presencia pobre en las redes. La mayoría de las veces replican lo que era la antigua gacetilla de prensa, en un posteo de Facebook o de Twitter. Eso no es comunicación política, eso no es una política 2.0, ni 3.0. Eso es lo mismo que nada, pero

 

 

es lo que se hace habitualmente. Y ese es el desafío para nosotros: pensar las redes como un espacio dónde coincidimos y un tiempo durante el cual coincidimos. Ese espacio dónde coincidimos es el muro de Facebook. Y ese tiempo durante el cual coincidimos es Twitter. Este aporte de José Fer- nández Ardaiz es oportuno y también plantea dejar de pensar a las redes como habitualmente se piensa, es decir como un medio de comunica- ción. No son un medio de comunicación, somos nosotros con otros, es  la sociedad. O por lo menos, gran parte de ella. Estamos hablando en Argentina del 70 %. Estamos hablando de mucha gente que está en redes. Entonces, hay un tiempo, un espacio y fundamentalmente, algo que no se piensa en las redes, un tiempo y un espacio donde hacemos política, donde no se trata de mostrar simplemente lo que hicimos o subir las fo- tos de las reuniones de las que fuimos parte sino que hacemos política, hablamos, dialogamos, contamos, peleamos, discutimos, convencemos. A partir de esto la propuesta de esta primera parte es desarrollar cómo pensar y poner en práctica una estrategia en redes sociales.

Las tres “P”: pensar, planificar y participar Pensar:

Pensar es algo tan sencillo y sin embargo no se hace. Un texto, cual-

quiera, debe responder a cuatro preguntas: para qué quiero comunicar, qué quiero comunicar, a quiénes quiero comunicar, y cómo pretendo hacerlo. Un error muy frecuente es que estas preguntas se omiten.

Y esto es fundamental en cualquier estrategia de redes que imple- mentemos. Cuando no hay una estrategia de redes, se nota. Puedo mirar el Facebook de un candidato y darme cuenta si hay una estrategia o no. Rápidamente se pueden ver los posteos de los últimos 28 días y darnos cuenta si está profesionalizado, e incluso si está estandarizado y es una consultora que le está sacando plata al candidato o dirigente. Con el tiempo uno aprende a notar eso al igual que cuando alguien fue a la peluquería: es muy difícil no notarlo.

¿Para qué estoy en una red social? ¿Estoy solamente para contar lo que estoy haciendo durante la semana de campaña?, ¿Estoy para hablar con el otro, estoy para dialogar?, ¿Qué quiero comunicar?, ¿Si quiero mostrar las actividades de campaña? Enfatizo en esto de las actividades de campaña pero saquen la palabra campaña y pongan la palabra gestión. Seguramente ocurra lo mismo.

 

 

¿A quiénes les comunico? No les puedo hablar a todos, tengo que elegir a quiénes les hablo. Yo sé que Facebook me abre las puertas del mundo entero pero si estoy haciendo una actividad en el Gran Buenos Aires probablemente no me sirva contárselo a alguien de Jujuy. Probablemente en Jujuy pueda conversar de otras cosas.

¿Cómo se lo digo? ¿Cuál es la mejor vía para llegar? Siempre hay que elegir la herramienta adecuada y ahí sí, por un rato nos convertimos en Manny con el mensaje que nosotros queremos dar. Entonces, decía- mos, hay que pensar. Pero no se piensa, no hay estrategias en las redes, en la mayoría de los casos.

Planificar:

Hay que organizar el trabajo, desarrollar un esquema que resulte pre- visible. Que sepa a quien le tenga que pedir las cosas. Que no se con- vierta en un stress… ¿quién me manda las fotos, cuándo me las manda?

¿Quién escribe? ¿Quién le pasa la información al que escribe?

Otro punto importante es aprender a manejar el flujo la de informa- ción: identificar días, horarios, preferencias. Tener certezas nos alivia a todos mucho porque entendemos que trabajamos mejor de esa manera. Es central asignar funciones y responsables. Quién saca las fotos, quién redacta la gacetilla, quién redacta el Tweet, quien redacta el posteo de Facebook. Y después también apelar a la creatividad, no creer que so- lamente se pueda comunicar lo que estoy haciendo. Hay un montón de diferentes tipos de contenido. Les decía, el ahorro de tiempo es dinero. Piensen la planificación en este esquema.

Algunos ejemplos

Gestión: Miren que sencillo: Gustavo Petro (Alcalde Bogotá) dice empezamos la construcción del complejo cultural en Bogotá, ciudad de Bolívar, teatro de alta calidad. Listo ya está 4.600 me gusta, compar- tidos 768 veces.

Agenda: “los esperamos esta tarde…” Tienen que ser dos líneas, su-

mar el afiche de la convocatoria y salir.

Noticias: Compartir una noticia y agregarle contenido, valor. “Ex- pertos de elite califican de ejemplar la transformación de la costa ro- sarina por su proceso de transparencia, participación público privada y

 

 

generación de metros verdes en espacios públicos”, y sube la nota en el diario “La Capital”.

Efemérides: De Alejandro Guiller. Miren que sencillo. En tus cien años nos comprometemos a que en nuestro gobierno el arte será un tributo permanente en nuestra identidad. Usar una lista de efemérides y ponerla en diálogo con nuestra estrategia general, en este caso con las propuestas vinculadas a la cultura. Parece complejo pero en un Excel o un Drive se van cargando las fechas y se van preparando.

Citas: A los jóvenes, les digo, sean transgresores, opinen, la juventud tiene que ser un punto de inflexión del nuevo tiempo.” Néstor Kirch- ner. Una frase que en realidad no dice demasiado, fíjense, lo comparte, 1.600 Me gusta, se viraliza.

Eventos: Videos: el ex presidente Lula tiene un mensaje, y un discurso de Lula dura un minuto veintisiete. 1.400 Likes, 672 re tweets.

Concursos: Son poco frecuentes pero tenemos lindas experiencias. Con Francisco Cafiero hace unos años organizamos un concurso de “sentimiento peronista”. La gente se tenía que filmar y se ganaba un pa- saje a Buenos Aires, la visita a un museo y una cena, y salió fantástico. Además de salir en medios nacionales, en redes fue un éxito. Después para el día de la primavera sorteábamos libros, merchandising de Evita, remeras, mates, etc. A la gente le encantaba. Y eso los políticos no le hacen casi nunca. A esto me refiero con la creatividad.

Campañas de concientización: Donar sangre es salvar vidas. Sos o fuiste donante de sangre te quiero agradecer por las vidas que ayudaste a salvar… los componentes de la sangre. Ahí explica, bien 1.238 Me gusta. Va Donar sangre es salvar vidas. Esto es para que vean las infinitas posibilidades. Es- tas son algunas de las posibilidades de las cosas que pueden subir en redes sociales. No solamente para que no se queden en lo que estoy haciendo o en lo que hice, sobre todo en Facebook. Claro que estos ejemplos no agotan las múltiples posibilidades que abren las redes. Desde selfies hasta memes, desde infografías a contenido audiovisual de terceros, la clave siempre pasa por la creatividad y el sentido de la oportunidad.

Participar :

Participar implica tener una presencia profesional en las redes y dedi- carle tiempo y ganas, algo que los políticos no siempre tienen. Es ahí don-

 

 

de cobra valor el rol de los que están más cerca del candidato o dirigente porque serán sin dudas los que tendrán la tarea de convencer y ayudar a perfeccionar el uso de estas herramientas.

Nuevamente, no hay mucho misterio. Como señalé al comienzo: no hay fórmulas mágicas. Sin el compromiso de parte del actor político, es preciso plantearse la conveniencia de estar. Esto es materia discutible. Lo hemos charlado con otros consultores y no hay respuestas absolutas. En mi opinión si un político no quiere estar en una red, no se quie-    re comprometer, yo prefiero no involucrarlo. Pero esta es una postura personal. Hay otros que dicen: “hay que estar, cómo sea, porque están todos”. Por mi parte insisto, si la presencia del dirigente no va a ser estratégica, no va a ser planificada, y por lo tanto, no va a hacer política en la red, estoy convencido de que no sirve. No sirve porque aunque se tenga el mejor equipo, se cuente con una persona que maneja muy bien las redes sociales, contemos con una persona que haga videos espec- taculares, un fotógrafo de los mejores… si al dirigente no le importa, no lo entiende, o nadie le explicó bien, no es un político 2.0 y se nota.

Por eso tanto pensar, planificar y participar no hay que darlo por algo que lleva un tiempo enorme sino como una acción que se puede desa- rrollar al mismo tiempo. Yo siempre pongo el mismo ejemplo para los que son futboleros lo van a entender, Juan Román Riquelme, tenía la capacidad de hacer al mismo tiempo esas tres cosas (pensar, planificar, participar) sin que el partido se detuviera. A nosotros nos enseñaron que la política es un juego de ajedrez. Es mentira. Uno en el ajedrez para  el reloj y el otro juega. Eso no existe en política. La política se parece más bien a una carrera de fórmula uno. Todos van corriendo y tienen una parada planificada en boxes, pero está pensado; y la carrera sigue sabiendo que los otros siguen corriendo y que se les está dando una ventaja relativa, entonces, lo que tenemos que lograr hacer, es lo que hacía Riquelme. Pongo siempre como ejemplo un gol que Boca Junior le hace a River Plate, en un Tiro de esquina, donde se toma un minuto y medio, tal vez un poco más; y esa jugada termina en gol. Boca lleva, tres jugadores al área a cabecear porque River había dejado muchos de- lanteros y Boca le convierte un gol. Riquelme hace un show y espera, patea el córner y Battaglia convierte el gol. Eso se puede ver en otras jugadas y significa tomarse un tiempo más, parar la pelota y pensar mientras el partido sigue. También en los tiros libres lo hace, tomarse

 

 

un tiempo más. De eso se trata también hacer política, a veces también tomarse un tiempo, más en campaña. Yo sé que la campaña nos vuelve locos, nos pone nerviosos, la gestión peor, nos enloquece porque son siempre demandas. Pero hay que saber tomarse un tiempo, parar un poco la pelota y pensar. Pensar, planificar y participar para hacer polí- tica. Insisto, hacemos política en las redes, no comunicamos política; hacemos política, conversamos y si no lo hacemos no sirve. Debemos construir un perfil público capaz de generar empatía.

Esto lleva tiempo. Es interesante porque muchas veces llega la cam- paña y tenemos algún recurso, algo de dinero y contratamos una con- sultora que enseguida nos arma el Facebook, el Twiter, el Instagram, el Tumblr, todo lo que uno quiera. Pero eso no sirve, le sirve al consultor que cobra un montón de plata, a la consultora le viene bárbaro. Pero us- tedes pueden buscar o deben conocer un montón de casos de políticos que tienen miles y miles de seguidores y tienen una tasa de interacción que es bajísima. Porque de esa manera nadie te pone un Me gusta, nadie comenta, no les interesa, porque se nota que ese perfil está completa- mente desconectado de la vida de la persona. Entonces construir un perfil público lleva tiempo antes que dinero.

Recapitulando, si en las redes hacemos política, si entendemos que es- tamos construyendo poder. ¿Cómo, entonces, podemos comunicar me- jor? Esa es la gran pregunta. Aquí me detengo para hacer unas brevísimas consideraciones en torno a esto. Acá hay una frase de Paulo Freire muy interesante: “No nos hacemos en el silencio sino en la palabra, en el traba- jo, en la acción y en la reflexión” (…) “el diálogo implica la responsabilidad social y política del hombre”. Freire habla de relaciones, responsabilidad, compromiso, poder. Suele haber problemas con la definición de poder. El poder, sabemos bien por Foucault, es una categoría relacional: son relaciones. El poder no es un objeto, no es una cosa que tiene alguien. El poder es un a relación y todo el tiempo estamos comunicando y todo el tiempo nos estamos relacionando; bien o mal pero lo estamos haciendo. Y, bueno, hay una cuestión moral de que el político tiene que comunicar bien, el político que representa tiene la obligación de comunicar bien.

Algunas reglas de la comunicación política

Investigar: si no investigo no puedo desarrollar una estrategia que tenga realidad. Tengo que investigar, utilizando encuestas, o conversan-

 

 

do con la gente que me conoce, como se pueda, tengo que tener una idea, un pivote para realizar una investigación.

Teorema de Thomas: si las personas definen las situaciones como reales, estas son reales en sus consecuencias.

La gestión es el mensaje: acá en Argentina todo el tiempo el gobierno promociona “haciendo lo que hay que hacer” y el gobierno anterior usa- ba “Aquí también la Nación crece”. La gestión, todo el tiempo comunica lo que se está haciendo.

Comunicación efectiva: es un mensaje poderoso que se repite con bastante frecuencia. Hoy no profundizaremos en la construcción de  los mensajes, pero esto es importante, debemos trabajar en un mensa- je que sea el principal y en mensajes secundarios y los mantendremos en el tiempo. El mensaje debe ser claro y fácilmente comprendido por cualquier persona. Esto, sobre todo es importante para los dirigentes políticos: no podemos hablar de todo. Un político que habla de todos los temas, no habla de ninguno. Un político que es especialista de todo no sabe de nada.

Mantener unidad en el mensaje. Reforzar un concepto conocido. Uti- lizar el recuerdo como catalizador. Los partidos conservadores suelen tener una mayor homogeneidad en “cómo” se transmiten los mensajes. Nuestras estructuras partidarias, todavía, no trabajan bien estas cues- tiones. Los temas en sí no son tan importantes como su tratamiento:    a veces no importa tanto lo que estamos hablando sino cómo va a ser tratado el tema.

Siempre intentar convertir debilidades en fortalezas. Pero cuidado,  a quiénes nos dedicamos a la consultoría política nos gusta tratar de maximizar las virtudes de nuestros candidatos y minimizar los defectos que tienen, pero no hacemos milagros; hay cosas que no podemos cam- biar de un candidato y debemos poder reconocerlo. Nunca subestimar ni minimizar los problemas porque después nos generan crisis.

Anticipar es comunicar y comunicar es anticiparse. Yo puedo hacer que un candidato que sea rígido, se suelte un poco más pero difícilmen- te se convierta en un actor. Puedo ayudarlo a que mejore, puedo aplicar estrategias que no lo expongan tanto a ese tipo de situaciones que lo complican, que lo perjudican.

 

 

La investigación es fundamental pero a veces no se tienen suficientes recursos para investigaciones. Lo que sí el dirigente va a tener es un equipo detrás que lo conoce y lo puede ayudará poner en palabras esto que planteamos. ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Cuáles son mis oportuni- dades? Cualquier persona formada puede ayudar, para eso están tam- bién los consultores; y si después surge la posibilidad de una encuesta, seguramente nos va a ayudar a confirmar o no aquello que se daba por cierto. Es muy sencillo determinar también cuáles son las debilidades y las amenazas. Ahora, luego de realizar el FODA el verdadero enredo es qué estrategia aplicamos a partir de eso. Ahí está la cuestión.

Me gusta mucho esta frase de Perón: “La nueva forma de conducción está ajustada a esos nuevos medios, a esa nueva cultura, y al nuevo sentido que puede tener la conducción moderna (…) cuando quien conduce no los aprovecha y conduce como hace un siglo es indudable que lleva enor- mes desventajas frente a los que aprovechan todas las circunstancias de los perfeccionamientos modernos para ponerlos al servicio de la conduc- ción” Año 1952. Pareciera que nuestros partidos políticos se quedaron allí. Llegó la televisión, y ahí quedaron. Tenemos partidos del siglo XX, estructuras partidarias del siglo XX. No hay forma de que nosotros lo po- damos renovar. ¿Por qué? Porque se pretende conducir como se conduce hace un siglo. Y esto es un problema, por eso hablamos de desafíos.

Por último quería prestar atención sobre la escritura en las redes so- ciales. Se escribe mal y es horrible. La gente en su muro de Facebook quiere ver fotos de gatitos, frases inspiradoras, videos graciosos, no quiere ver políticos, no les interesa. Entonces cuando el político apare- ce, no puede hacerlo con textos de veinte renglones, con diez párrafos. Tenemos que ser muy concretos y directos para tratar de enganchar, de persuadir al otro.

Antes habla de la construcción del perfil que también implica construir una imagen. Y esto no es un capricho, sino que demuestra que nos impor- ta el lector. Es un guiño que le hacemos al lector. Escribir bien es utilizar correctamente los signos de puntuación, mayúsculas, etc. Escribir bien es adecuar el contenido a cada red social. ¿Cuál es el sentido de hacer comunicados? Y peor aún ¿Con qué criterio alguien los comparte en un posteo de Facebook? Yo sé que los comunicados les encantan a las fuerzas progresistas y son fanáticos; se discute hasta dónde va la coma, hasta dón-

 

 

de ponemos el punto. El tiempo que perdemos  haciendo comunicados es increíble. Luego de hacer el comunicado, lo pasan a un PDF, le ponen un logo y lo suben a Facebook… pero, en Facebook, quién quiere ver un comunicado de un partido político, nadie. Y, no conformes le agregan un párrafo comentando el comunicado. Es una cosa imposible eso. Si ustedes manejan redes de partidos políticos, tachen los comunicados, no se usan comunicados. Para la prensa podes hacer una gacetilla pero para el resto de las redes de comunicación se tienen que adecuar los contenidos.

Probablemente una estrategia en redes me ayude a hablar con los que piensan más o menos parecido. Lamento desilusionarlos, pero Fa- cebook, te ayuda, a través de la pauta, a que te comuniques con la gente que tiene similares intereses. Ayuda a micro segmentar, es cierto, pero hacerlo con quiénes no piensan en nada como nosotros nos hace gastar muchísima plata para que interactúen y el resultado de la estrategia pro- bablemente no sorprenda.

Hoy que en casi todos los países de América Latina tenemos dos po- los grandes y un porcentaje de personas en el medio, la grieta como dicen aquí en Argentina, el principal desafío es conquistar a esos inde- pendientes, porque el resto está convencido respecto a nosotros para bien o para mal.

Quiero ser claro: no ganamos elecciones con las redes. No quiero que ese mensaje sea equívoco, no es que hacemos una buena estrategia en redes y ganamos la elección. Todo lo contrario, podemos hacer una elección en redes espectacular y tener una derrota electoral. Siempre lo más importante es el territorio, pero las redes son otro territorio dife- rente, territorio digital que tenemos que tenerlo a nuestro favor.

Otros tips

Revisar siempre, al menos una vez lo que vamos escribiendo para redes. Les doy un ejemplo. Vicente Fox, cuando era presidente. “Feli- cidades Mario (por Mario Vargas Llosa). La hiciste, ya son tres los que ganaron el premio Nobel, Borges, Paz y tú”. Borges no ganó el premio Nobel. Bueno, con eso se generó un montón de shows y todo eso. Otro ejemplo: “El ARSAT representa un salto tegnológico histórico”, una cuenta de gobierno. Hay que revisar las faltas de ortografía.

Compartir textos y enlaces acompañados de imágenes apropiadas.

 

 

Cuando hay más de un administrador se nota. Yo me doy cuenta y mu- cha gente se da cuenta, hay que tratar, si una cuenta que es de un partido y la administran varios, tres o cuatro. Tienen que tener criterios comunes.

Redactar oraciones cortas. Menos es más. El ex Presidente de Ecua- dor Rafael Correa maneja perfecto las redes sociales, las entendió, como Hugo Chávez, las entendió. “Cámara para espiarlo. Llamamos revolu- ción a cualquier pendejada. Complot para que fracase. Realmente este señor está desvariando.” Esto es un uso excelente de las redes sociales, 9.948 likes. Miren la fuerza que tienen tres frases. Ni un comunicado. Miren si tenían que salir con un comunicado, gestionarlo, en repudio de lo que había dicho, tardaba dos días. Adecuar el contenido de las publicaciones a cada red social. No sirve cuando ponemos en Twitter el Link a la foto de Instagram. No sirve eso. Igual que muchos que publi- can sus tweets en Facebook. No, no funciona eso. Cada red social tiene su propio lenguaje, su propia lógica, su propio territorio.

Interactuar e incentivar a que los usuarios participen. Evitar respon- der comentarios agresivos en el mismo tono.

Priorizar la calidad nuestra publicaciones sobre la cantidad. No impor- ta todo el tiempo publicarlo. Agoto, saturo a la gente. Vuelvo a insistir, la gente no quiere ver a los políticos en sus redes sociales, excepto los mili- tantes fanáticos. Entonces tratemos de priorizar calidad sobre cantidad.

Y después pongo en signos de pregunta si conviene exponer la vida privada, o no. Yo creo que sí. Que para un candidato, para un dirigente político sí. Hay que exponer la vida privada. Un texto que me encantó, que no me acuerdo si había salido en el Times o en uno de los princi- pales diarios de Estados Unidos tenía como título una pregunta: “¿Qué hace Hillary, cuando no hace política? Ese ere el título de la nota. Y era muy interesante, porque la respuesta con Trump la conocías: rodeado de lujos, mujeres, excesos, uno cabalmente podía imaginar a Trump cuando no hacía política. Hillary, en cambio no mostraba otra cosa. No te imaginabas a Hillary jugando con sus nietos. El otro día un monólogo del que presentó los Oscar, decía: Hillary hacía política desde el vientre de su madre. Eso está instalado en el norteamericano común. Hacía po- lítica, no hacía otra cosa que hacer política. Es aburrida una persona que sólo sabe hacer política, aunque nos encante la política.

 

 

Tres conceptos muy claros sobre lo que tiene que tener un texto en redes: concisión, fuerza y claridad. Esto es lo que tenía el texto de Rafael Correa que pusimos como ejemplo.

Concisión porque lo breve si es bueno, es dos veces bueno, como decimos en la Argentina. Hay que utilizar vocabulario conocido, frases breves y sencillas.

No abrumar con datos, recuerden lo que les decía antes, los temas no son tan importante como su tratamiento. Un buen dato fuerte ya nos alcanza; frases breves y sencillas. Esto también es una máxima: si un texto hay que leerlo dos veces, está mal escrito, no hay vuelta que darle.

Evitar los pleonasmos, esto de “los vi con mis propios ojos”, hay que acortar las oraciones y eso se entrena. Evitar la perífrasis, que es esto de usar un lenguaje completamente ampuloso, desmesurado, para brin- dar una idea. Nosotros tenemos muchos políticos que hacen esto. Un ejemplo es el siguiente: en lugar de decir simplemente, “estoy disgustado con tu comportamiento”, se puede decir, “la manera en que te has com- portado en mi presencia en los últimos tiempos ha hecho que me sienta incómodo, y como resultado de sentirme descontento estoy decepcio- nado contigo”. Esto habitualmente lo hacen nuestros políticos por las redes sociales, el compañero se inspiró y entonces empezó a poner un comunicado y agregó una poesía arriba.

Más recomendaciones de  escritura:

Evitar adverbios terminados en “mente”. En lugar de escribir induda- blemente, usar “sin dudas”; en vez de gratuitamente, “gratis”; usar punto seguido, ayuda a la lectura, la ameniza; dividan los párrafos en Face- book. A veces, no va punto seguido, no va punto aparte. Los uso en Fa- cebook para que se pueda leer mejor. Lo que debemos proponernos es que lo pueda leer cómoda la persona. Entonces a veces donde va punto seguido le metes un punto aparte.

No usar expresiones de realce. Usar frases simples. En vez de decir “con el objeto de”, “para”. Esto es típico, “nos reunimos con el objetivo de…”, no, “para”; “por el espacio de “por “durante”.

Evitar la temporalidad. No usar eso de “Ayer Lunes”. No importa cuando pasó, a nadie le importa el día. De madrugada, “El martes nos juntamos…”, no. Además si la idea es ponerlo en Facebook, eso a lo me-

 

 

jor se lee dentro de dos días; sobre todo si es algo bueno, el posteo debe parecer actual y por tanto su atemporalidad suma.

Dos oraciones cortas son mejores que una extensa.

A modo de cierre, a fin de cuentas nos preguntamos: ¿Cuál es el se- creto? El secreto es que no hay secretos. El secreto es que hay que armar equipos, como les decía, ponerse a trabajar, hacer un trabajo previsible, asignar funciones y responsables. No hay misterios, no es algo que nadie pueda hacer, no es necesario tener una estructura colosal. Necesitamos tener militantes comprometidos y en lo posible formados, identificarlos, y que puedan ponerse a trabajar en estos temas.

 

 

 

Reflexión final del Taller de MCS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy América Latina y el Caribe viven momentos de búsqueda, con- flictos y desafíos. Los medios de comunicación y las redes sociales for- man parte inescindible del accionar político en nuestros países.

Tenemos, clara conciencia de su poder y de las estrategias que llevan adelante para desestabilizar los procesos populares, progresistas y de iz- quierda. Así también la relación que existe entre los grandes medios y el capital concentrado y financiero.

Los gobiernos y pueblos del continente enfrentan, partiendo de esta matriz a la que hacemos referencia, problemáticas particulares, inheren- tes a sus propios desarrollos políticos, históricos y culturales.

La irrupción de las nuevas tecnologías de la información, el rol de los jóvenes frente a ellas y su participación en los procesos de construcción social, son elementos transversales que atraviesan a las sociedades.

De igual modo la relación de las organizaciones de diverso origen y características, con las transformaciones que se impulsan y el rol de la comunicación en ese esquema, son elementos imprescindibles a la hora del debate y la realización de actividades.

También debemos reconocer aquellas situaciones donde no se tiene el control del aparato del Estado y en muchos casos se viven situaciones de resistencia, persecuciones y rearmado político.

En esta diversidad transcurre la etapa, en donde merecen analizarse los niveles de articulación internos y externos, la producción de conte- nidos y las mejores herramientas comunicacionales para enfrentar esta coyuntura y este contexto.

Está claro también que, esta realidad que describimos, que no in- tenta explicar la totalidad del mundo comunicacional, sino algunos aspectos relevantes; implica tareas y optimizar muchas acciones que se vienen realizando.

Es necesario fortalecer las redes sociales y las plataformas comunica- cionales para lograr mayores niveles de articulación.

Es imprescindible formar cuadros políticos en comunicación; no sólo personas capacitadas en lo técnico y nuevas tecnologías sino con capacidad para interpretar procesos y discernir contenidos y herra-

 

| Reflexión final del Taller de MCS

 

 

mientas idóneas para cada escenario que se presente, en condiciones de coordinar esfuerzos y actividades.

A la luz de nuestras experiencias, resulta necesario, sistematizar y arti- cular nuestras prácticas, construir los espacios para gestar una comuni- cación democrática, plural y diversa, que sea un instrumento en la lucha por nuestra segunda y definitiva independencia.

 

Buenos Aires, 13 de octubre de 2017.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se terminó de imprimir en Noviembre de 2017 en Talleres Gráficos Servicop

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